Zou Bin había salido a festejar la despedida de soltero de su amigo. Terminada la noche de fiesta y con una gran borrachera, camino a su casa en taxi, notó que había perdido su Iphone con más de 1000 contactos.
El joven, barman, residente de la provincia de Hunan, en China, le pidió a otro amigo el teléfono celular para poder enviar mensajes de texto a su propio número, con el fin de atemorizar a quien había encontrado el aparato.
"Te aseguro que te voy a encontrar. Basta con mirar mis contactos para que veas quién soy. Si sos inteligente vas a mandar el teléfono a la siguiente dirección...", le escribió.
Zou no logró recuperar el dispositivo tras intimidar al ladrón, pero al menos, cuatro días después y en su casa, recibió un paquete que contenía once hojas de papel con todos los teléfonos y correos electrónicos anotados que estaban cargados en el celular.
"Todos los números estaban escritos a mano, se ve que le tomó mucho tiempo escribir los 1000 contactos, se le debe haber hinchado la mano", confirmó, resignado, la víctima.