La "Masacre de Pompeya" vuelve a la Corte Suprema

El caso de la "Masacre de Pompeya" llegó otra vez a la Corte Suprema de Justicia a raíz de un pedido de la defensa para que se anule la condena de 15 años sobre Fernando Carrera y a la par de un planteo de un fiscal para que se aumente la pena contra el acusado de matar a tres personas al atropellarlas en un presunto intento de fuga tras un robo.

Carrera, condenado a 15 años de prisión, está acusado de cometer un robo en 2005, y al toparse con un retén policial de civil en Pompeya escapar a bordo de su vehículo por contramano en la principal avenida de ese barrio y atropellar a tres personas en su intento de fuga.

La Corte Suprema de Justicia ya había intervenido en el caso, el 5 de junio de 2012, al anular la condena de 30 años de prisión que Carrera había recibido en un juicio a cargo del Tribunal Oral Criminal 14 en 2007.

A raíz de ese fallo de la Corte, es que la Sala III de Casación, por mayoría, impuso una nueva pena a Carrera de 15 años luego de revisar el caso y entender que hubo homicidio culposo y no doloso, porque el acusado atropelló a las personas sin intención y queriendo escapar de la policía, y no lo condenaron por abuso de armas al considerar que no fue probado que él disparó contra la policía como se había creído.

La defensa de Carrera insiste en que la causa fue inventada, que él escapó al ver el retén policial de civil porque se asustó pensando que eran ladrones, y que atropelló a esas personas luego de recibir un disparo que lo dejó en estado de inconsciencia y al perder el control de su vehículo.

En cambio, la versión policial da cuenta que Carrera escapaba de un robo que había ocurrido minutos previos junto a un cómplice y al toparse con el retén policial de civil, escapó y luego atropelló a esas personas.

Ahora el caso vuelve a llegar a la Corte Suprema de Justicia, la última instancia que tiene Carrera para revertir su condena.

En su recurso de queja ante la Corte, la defensa acusó que los jueces de Casación Mariano Borinsky, Liliana Catucci y Ana María Figueroa tuvieron una "lectura sesgada" del caso, y reprocharon que analizaron el caso reagrupando los argumentos en contra de la condena y analizarlos todos como si fuese uno solo.

La defensa también acusó que ellos pidieron incorporar nuevas pruebas como es la entrevista de un cronista de TV a un "transeúnte a escasos minutos de ocurrido el hecho, y brinda un relato espontáneo y  concordante con lo manifestado por Fernando Carrera en cuanto a que le apuntaron desde un Peugeot 504 gris oscuro sin identificación ni sirena policial y que luego desde ese mismo auto se abrió fuego unilateralmente contra su persona y, por lo tanto, se desacredita de modo contundente la versión dada por el personal de la Brigada de la Comisaría 36 que siempre negaron haber efectuado disparos".

Según la defensa, "estos dichos del personal de la Brigada fueron tomados por ciertos por la Sala III, que tuvo por probado que el Peugeot 504 se encontraba identificado y desestimó los dichos de Carrera en cuánto a que creyó que iba a ser víctima de un robo. Sin embargo, la Sala III omitió todo pronunciamiento sobre la petición de incorporación de este registro fílmico. Ni siquiera se dejó constancia en el fallo de que la defensa efectuó este pedido, como si esta prueba de descargo jamás hubiera existido".

En paralelo, el fiscal ante Casación Ricardo Wechsler también recurrió en queja ante la Corte y pidió que se aumente la pena a Carrera, ya que él da por acreditado que sí hubo por parte de este abuso de armas, o sea que disparó a la policía.

"Considero que la absolución respecto del abuso de armas se basó en apreciaciones infundadas y afirmaciones dogmáticas que vulneran las reglas de la sana crítica racional", sostuvo Wechsler.