Las entidades católicas y pro-religiosas consiguieron una nueva victoria en el sur de la provincia, ya que lograron que San Rafael sea declarada una Ciudad Pro Vida y Pro Familia por el Concejo Deliberante local. Así, la segunda localidad de la provincia se suma a General Alvear y Malargüe como espacios que defienden la vida.
El texto de la ordenanza, cuyo proyecto fue presentado por las jóvenes Julieta Troncoso y Daniela Turcoman e impulsado por el concejal oficialista Mauricio Sat, indica que "el cuidado de los derechos de la persona desde el momento de la concepción hasta la muerte natural, conforme se encuentra consagrado en el ordenamiento jurídico, que entiende el derecho a la vida como fundamental e inalienable al ser humano".
Además, exhorta al Gobierno municipal (bajo las figuras del Intendente y los ediles) a "deberá proponer, apoyar y colaborar en cada una de las propuestas para dar continuidad a la implementación de programas, charlas, talleres y jornadas que se destinen a concientizar a la comunidad por la importancia de cuidar la vida; y una amplia difusión del contenido de la presente pieza legal por los medios que entienda corresponden".
Cabe destacar que la ordenanza fue aprobada por consenso de todos los bloques que componen el Concejo Deliberante sanrafaelino, al igual como sucedió anteriormente en General Alvear y Malargüe.
Por su parte, Julieta Troncoso se mostró muy contenta con la aprobación de la ordenanza y sostuvo que la nueva norma significa "no solo defender la vida desde la concepción hasta la muerte natural, sino abarcar todas las etapas intermedias y las problemáticas de las adicciones, bulimia, anorexia, entre otras. El objetivo es luchar y proponer políticas que ayuden a promulgar la política de la vida".
La iniciativa fue impulsada por la organización San Rafael Pro Vida, una agrupación civil muy influyente en la sociedad sanrafaelina y que se ha opuesto ferozmente a iniciativas como la reglamentación del aborto no punible o los intentos de legalizar el aborto en general. La misma cuenta con un inquebrantable apoyo de la Diócesis de San Rafael y otras organizaciones religiosas.
Fuente: Diario San Rafael