Una empleada doméstica de 63 años fue encontrada asesinada de 57 puñaladas, aplicadas en distintas partes del cuerpo, en su casa de la ciudad de Mar del Plata.
El cadáver de Mónica Moya fue hallado en el interior de su casa de Guiraldes al 2.400, donde los policías que acudieron al lugar no encontraron faltantes.
El crimen de la mujer, que trabajaba como empleada doméstica y vivía sola, se habría producido entre los días martes y miércoles últimos, por lo que el crimen se habría producido al menos 24 horas antes del hallazgo del cuerpo.
El asesinato fue descubierto gracias a una empleadora de la victima, que se acercó a su casa, alarmada porque no concurría a su trabajo.
Luego de insistir sin éxito con el timbre de entrada, al comprobar que la reja de la casa se encontraba cerrada y las persianas bajas, la mujer, avisó a la Policía por medio del teléfono de emergencia 911 y al llegar los agentes, encontraron el
interior de la finca el cadáver de la propietario, totalmente ensangrentado.
En principio, los investigadores descartarían la hipótesis de un crimen en ocasión de robo, ya que en poder de la víctima se encontró un televisor de tecnología LED y otros productos electrónicos de valor, según la información difundida por el sitiolocal 0223.com.
Los detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Mar del Plata, se inclinaban a una cuestión personal, además, por la saña evidenciaba en la cantidad de puñaladas recibidas por la mujer.
En esa línea, las averiguaciones se concentraban en encontrar testimonios en eventuales causas de conflictividad en las relaciones personales de la víctima, y por el momento no había detenidos en torno al hecho.
Las actuaciones del caso, que fue caratulado como "homicidio", comenzaron a ser instruidas por al fiscal María Isabel Sánches, del Departamento Judicial de Mar del Plata.