El Tribunal de Cuentas multó a tres funcionarios del Hospital Teodor J. Schestakow, por irregularidades en las licitaciones realizadas entre los años 2008 y 2010. Las compras superaban los montos permitidos, además hubo desdoblamiento de gastos para evitar los procedimientos de licitación durante cuatro años consecutivos.
Por el hecho, el director ejecutivo del nosocomio fue multado por $ 2000, mientras que el Gerente Administrativo y la Contadora General deberán pagar una multa castigo de $ 4000 cada uno.
Debido a que no está clara la adquisición de insumos, el Tribunal encontró que el monto de las compras mensuales, por vía directa fue mayor al permitido y que no es compatible con la rendición de cuentas del hospital.
La contratación directa es una modalidad de compra de bienes, que un hospital público solo puede realizar en ocasiones excepcionales. Teóricamente, el Tribunal de cuentas autoriza estos procedimientos solo cuando se trata de contrataciones de bajo monto, sean situaciones forma urgente, imprevistas o de fuerza mayor que no permitan hacer trámites de una licitación para adquirir los materiales necesarios.
Por lo que el Hospital Teodor J. Schestakow, resulta comprometido, ya que “se compraron materiales e insumos de uso normal, habitual, frecuente y previsible, por lo que debió preverse al inicio de cada ejercicio el llamado a licitación para esos productos”, según informaron desde el Tribunal.
Además, como si esto fuera poco el equipo de auditoría del nosocomio no ha encontrado los expedientes de constancias de las compras ni tampoco ha sido publicado en la página Web, correspondiente.
También hubo irregularidades en el desdoblamiento de gastos, según el equipo de auditoría: “habría muchas compras en forma simultánea o sucesiva dentro del mismo mes de elementos o servicios iguales que omiten el procedimiento de licitación”.
Para que esto no saliera a la luz y de modo estratégico, los encargados de las compras dividían los montos de la compras, para que entraran dentro de los parámetros que permiten la contratación directa.
Los responsables justificaron haber realizado estas compras de manera ilícita y sin licitación por: “desabastecimiento de insumos, déficit presupuestario y urgencia y especificidad de determinadas patologías”.