Mendoza cuenta con un sistema de atención telefónica dispuesto por el Ministerio de Salud de la provincia para aquellos ciudadanos que se encuentren en situaciones de crisis mentales, que van desde una intoxicación por drogas hasta un intento de suicidio. Este servicio fue utilizado por casi 500 personas durante el primer cuatrimestre del 2013.
De esos llamados, casi 300 estuvieron relacionados con el suicidio. Tres cuatros de esas llamadas fueron por intentos de suicidio, mientras que el cuarto restante se repartió entre la ideación y el suicidio consumado.
Los datos fueron aportados por la Dirección General de Salud Mental de la cartera sanitaria, en base a la cantidad de consultas que se recibieron a través del Servicio de Atención Telefónica en Crisis (SATeC) durante los meses de enero, febrero, marzo y abril de este año.
El SATeC contabilizó unos 487 llamados durante el mencionado periodo de tiempo, casi unas 200 consultas por mes, de los cuales el 65% fueron efectuadas por mujeres y el 35% restante por varones. A pesar de la prevalencia femenina, el promedio de edad de las damas fue de 49 años, bastante mayor a los 33,5 años de los caballeros.
Por departamentos, Capital fue el que lideró el origen de las consultas, con 126 llamados (representando el 26% del total), seguido por Godoy Cruz (105 consultas, 22%) y Guaymallén (105 consultas, 11%). Fuera del Gran Mendoza, San Rafael estuvo a la cabeza de los llamados (9 en total).
Como se dijo anteriormente, los suicidios fueron el principal motivo de consulta al SATeC. Incluso esta causa fue subdividida en tres para poder reflejar mejor las estadísticas: intento de suicidio, ideación suicida y el suicidio consumado.
La primera causal de los llamados fue el intento de suicidio, siendo que 227 mendocinos (46,7% del total) llamaron para notificar que ellos mismos o un tercero habían intentado matarse. Bastante lejos quedó la segunda causa atendida por el SATeC, trastorno psicopatológico agudo (57 casos). Detrás estuvieron los motivos suicidas restantes: ideación suicida (41) y suicidio consumado (29).
Mientras que la lista continuó con violencia familiar (17 llamados), problemas familiares (16), trastorno psicopatológico crónico (12), miedo (8), persona en crisis (7), violencia de género (7), intoxicación por sustancias legales (3) e ilegales (2).
Dividido por sexos, se pueden observar algunas disparidades con respecto a los que intentan, piensan y finalmente llegan a suicidarse.
En el caso de la ideación suicida, son más los varones (21) que las mujeres (19) quienes tienen tendencia a pensar en matarse. Sin embargo, la ecuación se invierte (131 mujeres versus 92 varones) cuando se pasa al nivel de intento de suicidio.
Pero son mayoría masculina los que finalmente acaban con su vida por cuenta propia: unos 18 varones y 11 mujeres decidieron suicidarse. Aunque el promedio de edad fue mayor entre las féminas (37,5 años) que en los hombres (34 años).