El ABC del ACV: todo lo que hay que saber

En la Argentina hay un ACV cada cuatro minutos. Es la 2° causa de muerte en el mundo. OSEP y el hospital El Carmen organizaron un simposio y MDZ habló con los especialistas para elaborar una guía útil de información.

Foto: Pachy Reynoso / MDZ
Foto: Pachy Reynoso / MDZ

Ayer fue el día internacional del ACV. Un cerebro gigante instalado frente al Obelisco fue la original idea que convocó a cientos de personas en la Capital Federal a informarse sobre las señales de alerta de un ACV y a realizarse gratuitamente distintas prácticas médicas relacionadas con el control y detección de factores de riesgo.

En Mendoza, provincia que se ha constituido como la segunda más importante del país en materia de encuentros profesionales, y en el marco de esta fecha, se realiza el “Iº Simposio de accidente cerebrovascular OSEP - Mendoza”, el cual se desarrollará hasta el jueves 31  de octubre 2013.

De la mano de la Obra Social de Empleados Públicos el encuentro reúne a personal de la salud de toda la provincia, con preponderancia de profesionales de la neurología y la clínica médica, rehabilitación, kinesiología, fonoaudiología e incluso a miembros de la población en general y está organizado por el servicio de Neurología del Hospital del Carmen.

Dato I: El ACV es la segunda causa de muerte en el mundo y la primera de discapacidad en los adultos.

Tres letras que asustan

El Dr. Miguel Ángel Daffra, jefe de servicio de Neurología del Hospital El Carmen, comenzó la charla con MDZ Online explicando que “las causas de un ACV (siglas con las que se identifica al accidente cerebrovascular) pueden determinarse a través de la individualización de los factores de riesgo, que se conocen ampliamente a través del estudio Framingham, desde hace unos 35 años atrás. La hipertensión, la diabetes, el colesterol, el tener malos hábitos alimentarios que conducen a la obesidad y las dietas ricas en sal están asociados al ACV”.

“Sin embargo, en los últimos 20 años se han empezado a descubrir otros factores que contribuyen a la producción de un número más reducido de ACV pero no menos discapacitante, que son los ACV en jóvenes. Justamente se los llama ‘factores nóveles’, que van desde situaciones tan sofisticadas y habituales como el ronquido, la apnea de sueño, pasando por enfermedades que podemos detectar los médicos a través de estudios específicos sobre todo en el área de la hematología, que es el capítulo de las trombofilias”, comentó Daffra.

Estos y otros factores importantes son los que desarrolló MDZ Online en la nota informativa sobre la fecha conmemorativa del día del ACV.

¿Cómo lo eludimos?

En cuanto a la posibilidad de evitar un ACV, el Dr. Emiliano De Schutter –jefe de residentes de Neurología del hospital El Carmen- explicó que “el ACV se puede prevenir en un número significativo de casos si manejamos los factores de riesgo. Sin embargo, es importante dejar en claro que hay un factor genético que es ineludible y hay un factor que es el mayor de todos, y es la edad: después de los 55 años, cada diez años se duplica la posibilidad de desarrollar un ACV”.     

Dato II: En la Argentina hay un ACV cada cuatro minutos.

¿Cómo nos damos cuenta si una persona está sufriendo un ACV?

De Schutter: Hay síntomas de alarma que deben llamarnos la atención y alertan sobre la posibilidad de un accidente cerebrovascular. Los más importantes son los problemas en la simetría de la cara –es decir, dificultad para movilizar alguna parte del rostro-, dificultades en la emisión de la palabra o en la comprensión del lenguaje, y trastornos para movilizar alguna parte del cuerpo, como por ejemplo el brazo o la pierna.

Al respecto, ya MDZ Online había adelantado en una nota anterior un conjunto de ítems a tener en cuenta para rápidamente decidir la intervención médica si alguno de ellos aparece, y que los médicos denominan “la regla de las cinco C”:

 - Cuerpo: Sentir un lado débil, dormido o paralizado (cara,
brazo o  pierna)

- Confusión: Problemas para hablar o entender

- Ceguera: No ver bien o quedarse ciego de repente

- Caminata: Problemas para caminar, alteración del equilibrio.

- Cabeza: Dolor súbito y fuerte de cabeza.

¿Qué tenemos que hacer si presenciamos alguna de estas situaciones?

De Schutter: El llamado a la Emergencia debe ser inmediato. Existe tratamiento para esta afección, pero el problema es que el paciente debe ser atendido en un plazo muy acotado de tiempo.

El sistema de emergencia debe trasladar rápido al paciente a una unidad de tercer nivel, un hospital de alta complejidad que tenga manejo de pacientes con accidente cerebrovascular.

Dato III: Al año, en la Argentina, ocurren aproximadamente 126 mil ACV.

¿Es cierto que la mujer tiene menos probabilidades de sufrir un ACV con respecto al varón?

De Schutter: No necesariamente es cierto. De hecho en España en el año 2004 el accidente cerebrovascular fue la primera causa de muerte en la mujer.

¿La edad influye en la recuperación de una persona que ha sufrido un ACV?

Daffra: La recuperación depende de lo catastrófico que sea, depende de la extensión del evento y de la plasticidad neuronal, de manera que la edad influye: a mayor edad, menor plasticidad neuronal y menor chance de recuperabilidad.

¿Cuáles son los diferentes tipos de ACV?

Daffra: Los ACV se clasifican de acuerdo a su mecanismo. El llamado Isquémico se produce cuando se tapa una arteria, en cambio el Hemorrágico surge cuando una arteria se rompe. Generalmente suele ser más dramático y mortal el ACV hemorrágico. Sin embargo, el isquémico, que va a determinar la producción de un infarto de cerebro, si es extenso y toma una zona muy significativa, como por ejemplo la del lenguaje, va a discapacitar mucho y definitivamente al paciente.

Dato IV: De esos 126 mil casos anuales, 30 mil a 60 mil personas mueren dentro del primer mes.

¿Una persona que logra sortear un ACV puede volver a una vida normal, puede recuperarse completamente?

El Dr. Juan Manuel Gómez Portillo –Director Asistencial del Hospital El Carmen- consideró que “eso depende de muchos factores: el tipo de ACV y el área afectada determinarán la gravedad y la posibilidad de recuperación. La recuperación posterior va a estar dada por la posibilidad que tenga el paciente de acceder a un tratamiento adecuado –que es lo que estamos tratando de comunicar: que existen en nuestra provincia espacios con tratamientos que achican el índice de mortalidad, mejoran los días de estadía del paciente en un hospital y brindan la posibilidad ulterior de que ese sujeto se recupere-. Sin embargo, no siempre las recuperaciones son al 100 %.

¿Hay una franja etaria que pueda ser caracterizada como “la edad del riesgo” del ACV?

De Schutter: A partir de los 45 años, comienza a aumentar el riesgo. Luego de los 55 años, cada década que transcurre duplica el riesgo.