Antes de que se conociera hoy el anuncio de la Corte Suprema de Justicia sobre la constitucionalidad de la Ley de Medios los principales multimedios periodísticos habían comenzado a analizar la mentada claúsula de desinversión.
Esto había generado, desde fuera, la posibilidad de realizar buenos negocios de parte de terceros no afectados por la norma ya legal.
En algunos casos, por la conformación que posee el mapa de medios nacional, las empresas enfrentan ahora no sólo la obligación de una venta, sino que muchas deberán elegir de cuáles de sus negocios se desprenderán, analizó un artículo publicado por Revista Fortuna.
Esta es una industria donde los activos más importantes son intangibles y en la que no sólo se evalúa por su rentabilidad sino también por su influencia. De allí que tomar una decisión puede resultar una tarea sumamente complicada.
El grupo Clarín, por ejemplo, tendrá que definir en primera instancia si se queda con Canal 13 o con Cablevisión–Multicanal (más allá del litigio por la fusión desautorizada), ya que la nueva ley de medios prohíbe a una misma compañía ser dueña de una licencia de televisión abierta y una compañía de cable.
El valor del canal de aire sería superior a los u$s 300 millones. Para esta cotización se tienen en cuenta muchas variables. Algunas son fácilmente mensurables, como la inversión tecnológica y el rating o el market share publicitario de cada canal. Otros en cambio, están íntimamente ligados con variables intangibles, como el valor de la marca, la reputación y la credibilidad del medio.
En el primer semestre de 2009, los anunciantes invirtieron en todos los medios $3.742,2 millones y la televisión abierta se llevó el 36,1% del total, lo que equivale a unos $ 1.351,1 millones. De este monto, el 13 se quedó con el 30,15%, es decir, $ 407,3 millones. Por otro lado, está el rating: en el mismo lapso, la señal tuvo un promedio de 9,6 puntos según Ibope.
En publicidad, Telefe anduvo cerca: participó de un 30,1% de la torta, lo que equivale a $ 406,8 millones. Y promedió 11,5 puntos de rating en los primeros seis meses de 2009. Sin embargo, el valor del canal alcanzaría los u$s 250 millones. En este caso, la desinversión correría por la lado de Telefónica, ya que, según la ley que envió el Ejecutivo al Congreso, ninguna empresa cuyo paquete tenga una participación accionaria extranjera de más del 30% puede ser dueña de un medio en la Argentina.
¿Por qué esa diferencia entre uno y otro? La organización de Telefe, su estructura y cantidad de empleados –con una potencial contingencia sindical–, depreciaría el canal frente a su competidor. Pero en las oficinas de Pavón 2444 aseguran que la valuación supera ampliamente los u$s 350 millones, y lo explican por el amplio potencial que tienen todos los negocios relacionados, como la productora de contenidos y la división internacional. Pero también la realidad hoy dice que Canal 13 cuenta con un intangible muy concreto: el respaldo del Grupo Clarín y sus otros medios de comunicación.
ALTERNATIVAS.
La campaña de Clarín en defensa de TN no es una simple estrategia de comunicación y podría estar diciendo mucho más de lo que sus palabras expresan. Es que el multimedio tiene varias disyuntivas. Por un lado, debe elegir entre su señal de televisión abierta o su operadora de cable. Si opta por Canal 13, podría mantener TN. En cambio, si se decide por Cablevisión-Multicanal, tendría que vender todas sus señales de cable menos una (podría ser TN), que debería ser local.
El cable es el corazón del negocio del Grupo Clarín, ya que casi la mitad de sus ingresos (unos $ 2.700 millones) provienen de los más de 800.000 usuarios que pagan mensualmente. Venderlo implicaría un deal de por lo menos u$s 1.600 millones ya que, según los analistas, para calcular el precio de este tipo de compañías hay que consideran un valor de entre u$s 1.500 y u$s 2.500 por abonado. Aquí los factores que entran en juego para analizar el precio se miden por la tecnológica –que incluye desde el equipamiento hasta por la cantidad de fibra óptica de la que están compuestas sus redes–, la cobertura y la necesidad de inversión para el crecimiento.
De todos modos, más allá de que las cifras llevarían a pensar que el holding optará por el cableoperador, la decisión no lo liberaría de tener que realizar aún más cambios en su negocio para seguir operando. El proyecto establece que la cantidad de abonados de las compañías de cable no podrán superar el 35% del total de clientes de TV por suscripción de todo el país (hoy posee el 47%) y deberá limitar su cobertura a solo 24 localidades.
Y es también de estas nuevas reglas donde nace el temor del grupo por la continuidad de su señal de cable de noticias. Es que de aprobarse la nueva ley, los operadores de televisión paga solo podrán ser dueños de un canal de cable y esta no podrá tener alcance nacional. Así, para conservar Todo Noticias, el grupo debería desprenderse del resto de sus canales de cable (Volver, Magazine y Metro, entre otras) y convertir a TN en una señal local.
Y en caso de optar por venderlo, el valor del canal alcanzaría a los u$s 120 millones. El problema es que nadie puede asegurar que la señal de noticias tenga los mismos resultados ante este nuevo escenario y, principalmente, sin el respaldo de la imagen de Canal 13. Mucho menos, si tuviera que convertirse en una señal local y si CableVisión pasara a tener otro dueño que no sea el holding.
Uno de los competidores directos de TN, C5N, no tendría problemas en cuanto a desinvertir. Pero en tren de comparaciones, analistas del sector estiman que el valor de esta señal sería de $ 100 millones, muy cerca de canal de noticias del Grupo Clarín. Este valor se basa en particular en el parque tecnológico del que dispone, lo que incluye la completa digitalización de su transmisión.
Una situación similar a la de Clarín es la que enfrenta el operador de cable del interior Supercanal, cuyo accionista mayoritario es la dupla Daniel Vila – José Luis Manzano. Es que los empresarios también tienen participación en América Medios, dueña de América TV y América 24, y en otros 17 medios audiovisuales de todo el país. Aquí, las alternativas también pasaría por la venta de alguna de sus operaciones. La compañía de cable tendría un valor superior a los u$s 675 millones y ya habría recibido ofertas de interesados, entre ellos – se dice- de la compañía mexicana Telmex.
En cambio, de quedarse con la operación de cable, deberían desprenderse del 47,5% que poseen en América Medios. Fuentes allegadas a la empresa aseguran que el valor total de América TV sería de unos u$s 95 millones, con una participación de la torta publicitaria del 16,87%, unos $ 227,9 millones, con un rating promedio para el primer semestre de este año de 4 puntos. Por su parte, la valuación de la señal de cable América 24 rondaría los u$s 40 millones.
FACTORES
La necesidad de inversión en tecnología es la segunda variable a tener en cuenta a la hora de analizar el valor no sólo de un canal de televisión, sino cualquier tipo de medio. Para las señales de TV entran en juego, entre otros, el nivel de digitalización de las transmisiones, la calidad de su equipamiento y la cobertura y alcance que posean.
Y en tercer lugar figuran los factores intangibles como la marca, las figuras que trabajen en el medio y su contenido. Uno de los máximos conocedores de la industria agrega: “El perfil del canal, su credibilidad y reputación son todos factores más que importantes pero imposibles de resumir en un número”.
Más allá de las cifras, lo que esta ecuación no tiene en cuenta es la coyuntura. Por más que los empresarios puedan ponerle precio a sus negocios en los medios, la nueva normativa puede modificar por completo el mercado y el mapa de medios.