Indignación y repudio. Eso es lo que generó un hombre en la playa Chinchorro de Arica, en Chile, al acuchillar frente a las personas que se encontraban allí a una tortuga marina, con la intención de sacarle el caparazón y hacerse una lámpara.
"Le sacó todas las partes de adentro. Cuando sacó las partes de la cabeza, se las tiró a un perro, que se las comió y luego comenzó a hacer arcadas. Fue terrible", comentó Carola Fernanda, una joven que se encontraba allí y que tomó las fotografías del hecho.
Una vez terminada su tarea, el hombre se marchó y, al poco tiempo, personal de la Gobernación Marítima llegó al lugar tomó los restos de la tortuga y se los llevó, pero no detuvo ni notificó al autor del hecho.
Fuente: Diario Crónica