El motorman Julio Benítez le aseguró hoy al juez federal Ariel Lijo que no logra recordar el momento del accidente de tren que protagonizó en la estación de Once y aseguró que siente "malestar y dolor" por las 99 personas que resultaron heridas.
Durante la declaración indagatoria a la que fue sometido en el tercer piso de los tribunales de Comodoro Py, Benítez mantuvo su postura sobre que no recuerda lo que sucedió al momento del accidente en el andén 2 de la estación cabecera de la línea Sarmiento.
Además, le señaló al juez y al fiscal Patricio Evers que no sabe cómo ni por qué el disco rígido de la cabina estaba en su mochila personal.
Cuando le mostraron unas filmaciones de la cabina del tren, cuyas imágenes fueron tomadas tiempo atrás y se lo veía simulando tomar sol, Benítez agregó que lo hizo a modo de "protesta" por la instalación de las cámaras que controlan la actividad de los maquinistas.
El juez Lijo dispuso que Benítez continúe detenido, y la semana próxima resolverá su procesamiento o no. Se lo acusa del accidente en sí y por "sustracción de pruebas".
Benítez declaró cerca de una hora ante el juez y el fiscal, acompañado de su abogada Verónica Corbacho, y luego de la audiencia será llevado a un centro asistencial para ser operado de la nariz, dado que en el accidente ocurrido el pasado sábado sufrió una fractura de tabique nasal.
En la declaración indagatoria a la que tuvo acceso Noticias Argentinas Benítez indicó que desde su última declaración ante la Justicia continuó con su "problema".
"O sea que estuve tratando de recordar el episodio y no lo logré. No logré recordar nada, igual el lugar donde estoy no ayuda mucho, ahí no se puede dormir aparte me está creciendo un dolor de cabeza que ni con calmantes se me está pasando", afirmó ante el juez y el fiscal.
No obstante, el empleado ferroviario le comentó al juez Lijo: "tenga por seguro que cuando recuerde algo se lo voy a hacer saber".
"Quiero expresar mi pesar, sobre todo por esta persona a la que se le extirpó el baso y las tres costillas rotas, me apena mucho eso", se lamentó el motorman.
Benítez también hizo referencia al video que se conoció en los últimos días en donde se lo ve en acciones de movimiento y palabras que no se corresponderían con su función específica.
El motorman explicó que por ese video, en su momento, él recibió una sanción de parte de la empresa y sobre sus dichos, agregó que "lo dije a modo de protesta porque hacía pocos días que había ocurrido lo de la difusión de dos videos de dos compañeros míos en los que se mostraban la cara en público al igual que se exhibió mi cara ahora en los noticieros siendo que la caras de los otros compañeros que trabajaban correctamente se les pixeló la cara".
"Después hay una parte en que me pongo los anteojos de sol, eso lo hago cuando hay mucho sol de frente y justo que había sol hice el gesto que se vio porque soy blanco, y dije eso porque entre estación y estación nadie lo ve a uno", relató.
En tal sentido, aclaró: "uno tiene que estar a la altura del tren para que a uno lo vean, si no invito a que se pidan las novedades del servicio de ese día y se va a ver que visto desde afuera no hay ningún inconveniente con el servicio, es eso sólo".
Lijo interrogó a Benítez luego de que los estudios determinaran que la sangre hallada en el disco rígido que tiene las imágenes de la cabina, extraído de su lugar y encontrado en poder del motorman, se corresponde con el ADN de éste.
En tanto, el juez Lijo recibió informes psicológicos de Benítez que le practicaron ayer y que indican que tiene una personalidad psicótica y tiende a la simulación, con lo cual se complica aún más su situación judicial.
En tanto, desde el juzgado intentarán una última posibilidad para recuperar las imágenes del disco dañado de la cabina del motorman, y por la cual se lo acusa a Benítez de haberlo sustraído puesto que le fue encontrado en su morral.
El juez intentará que una empresa en Brasil pueda realizar esetrabajo y recuperar las imágenes, cosa que hasta ahora no lo pudo hacer ni Gendarmería, ni policía Federal así como tampoco una firma privada que contactó el juez.
El motorman Julio Benítez.
Por otra parte, de la investigación a la que accedió NA surge que entre las estaciones Caballito y Once el motorman recibió un alerta de control porque se propasó de velocidad, y ahí fue cuando la atenuó.
Pero según las fuentes si bien Benítez respetó una velocidad de 30 kilómetros a 400 metros del andén, donde chocó momentos después, no lo hizo con otra señal que establecía en 15 kilómetros la velocidad y a tan sólo 250 metros de donde debía frenar.