Padres de la escuela Lisandro Aguirre de Maipú denunciaron un caso de bullying por parte de un alumno de segundo grado del turno tarde hacia un compañero.
Además, manifestaron que en el momento del hecho no se le informó a la mamá del niño agredido, ni llamaron al servicio médico para que sea atendido por un profesional. La víctima, de tan solo 7 años, presenta una costilla fisurada.
Una mamá del grado donde ocurrió el hecho comentó de manera aislada el caso y contó en primera persona cómo es la situación en el curso y dentro de la escuela.
“No es la primera vez que pasa; el nene tiene problemas de conducta y venimos pidiendo desde marzo a la directora que lo cambie de turno o tome cartas en el asunto”, comentó la mamá de un niño de esa escuela.
Y agregó: “La directora no quiere hacerse responsable del asunto; cuando se lo hemos solicitado nos ha dicho que no puede hacer nada y en una reunión auto convocada entre los padres y las maestras entró y nos trató de patoteras a las mamás.”
Al parecer, la directora tiene una relación directa con la mamá de niño agresor, y por este motivo es que prefiere no involucrarse.
Además la madre del niño con problemas de conducta, ante la queja de algunos padres o el pedido cordial de intervención por las acciones violentas de su hijo, ha ofrecido "piñas" en la puerta de la institución educativa.
“Es una vergüenza; la directora no quiere hacer nada. Varios padres hemos visto que al niño que agrede la directora lo provee de útiles y hasta bolitas. Además, si uno quiere hablar con la madre del nene, ella no te escucha, se ríe y ofrece piñas”, comentó una mamá.
El enojo y el pedido de acciones concretas por parte de la directora y las maestras llegaron luego de que el niño en cuestión agrediera a uno de sus compañeritos.
Según dijeron, el menor le habría hecho una zancadilla a su compañerito de grado provocando que éste cayera al piso, se fisuró una costilla.
Lo llamativo -y que indigna a los padres- es que ni la directora ni la maestra llamaron al servicio médico para que el niño sea atendido, así como tampoco le avisaron a la familia del menor.
La mamá de la víctima se enteró de la situación gracias a otro padre que por casualidad estaba retirando a su hijo antes del horario de salida y le avisó.
Luego del hecho, en el colegio labraron un acta dejando por asentado lo sucedido.
Allí manifestaron que la agresión fue “un golpe de puño” y no una zancadilla como ocurrió.
Además, la mamá del menor que presenta las lesiones y el cual tiene por pedido médico 20 días de reposo y tratamiento, se ha dirigido a la escuela a llevar los certificados y los estudios realizados por los profesionales al niño y la directora de la institución no ha querido recibírselos, según denunciaron a MDZ.
Además -y ya entrando en un conflicto personal- la directora y mayor autoridad de la escuela ha denunciado a la madre de la víctima por discriminación debido a que ésta pidió el cambio de turno para agresor de su hijo.
Sin respuestas por parte de las autoridades educativas y considerando que además de las lesiones físicas el menor está perdiendo días de clases que la escuela no está justificando, la familia ha contactado a un profesional para que intervenga en el asunto.