Roberto del Barco
El caso de muerte por mala praxis del empresario Roberto del Barco (45), ocurrido el 15 de julio pasado en una clínica del macrocentro, ha conmocionado a la sociedad mendocina. Padre de dos niñas, Del Barco fue víctima de dos cirujanos plásticos que lo anestesiaron de manera incorrecta y le provocaron la muerte.
Los imputados son Carlos Gassibe y Gustavo Arzuza, quienes fueron detenidos la semana pasada por orden de la Oficina Fiscal nº 1 a cargo de Laura Rousselle. Sin embargo, fue la misma funcionaria quien dictó la liberación de ambos a cambio de una fianza, aunque seguirán procesados bajo la carátula de homicidio simple con dolo eventual.
Si bien trascendió que el caso podría cambiar de carátula, allegados a la familia Del Barco aseguraron que desde la Fiscalía les aseguraron que ello no sería así, aunque la propia Rousselle confirmó a este medio que habrá una puja por el cambio de carátula entre ella y la defensa. Incluso fue el motivo principal por el cual los cirujanos obtuvieron la posibilidad de pagar su liberación.
Historia de una liposucción que terminó en muerte
Roberto del Barco conoció a uno de los imputados a través del colegio al cual asistían sus hijas, ya que a ese mismo establecimiento concurría la hija de uno de los cirujanos, por lo cual ambas niñas se habían hecho amigas.
Según indicaron a MDZ Online allegados a Del Barco, el hombre había sido convencido aparentemente por el cirujano de hacerse una liposucción abdominal, ya que la víctima pesaba más de 120 kilogramos y quería solucionar su problema con el peso. Así fue que arregló una cita con Gassibe y Arzuza, que le prometieron operarlo inmediatamente y sin ningún problema.
Tras hacerse los estudios correspondientes y recibir el visto bueno de otros profesionales médicos, Roberto del Barco concurrió junto a su esposa el 15 de julio pasado a la clínica Excéllar, ubicada sobre Pedro Molina al 639 de la Ciudad, donde fue recibido por los cirujanos y pasó a la sala de operaciones.
Contra todos los procedimientos médicos que se deben realizar antes y durante una operación, uno de los doctores le aplicó a Del Barco la anestesia peridural, en vez de ser un anestesista especializado. A raíz de esa aplicación, Del Barco comenzó a descompensarse y finalmente perdió la vida.
Consternados por lo ocurrido, los familiares del hombre realizaron la denuncia ante la Policía y la causa recayó en la Oficina Fiscal nº 1. A partir de ese momento, Rousselle comenzó a indagar y recabar información, lo que llevó a los pocos días a realizar un allanamiento en la clínica, la cual está habilitada como sanatorio de día.
Casi tres meses después del hecho, la fiscal dictó las detenciones tanto de Arzuza como de Gassibe, y ambos quedaron alojados en la Comisaría nº 2 durante varios días hasta que la misma funcionaria estableció una fianza real de 100 mil pesos para cada uno, las cuales fueron pagadas. De todas formas, ambos siguen imputados y la investigación continúa.
La explicación oficial de la liberación
La fiscal Laura Roussell le explicó a MDZ Online que Arzuza y Gassibe obtuvieron el beneficio de la fianza a raíz del pedido de la defensa: "La defensa planteó que la calificación de la causa debe ser altamente discutida" ya que consideran que no hubo un dolo eventual, es decir, que no existió previo conocimiento del riesgo al cual era sometido el paciente.
Además se entendió que ambos están sujeto al proceso y porque poseen un domicilio fijo y un trabajo estable, por lo cual no existirían posibilidades que se conviertan en fugitivos.
Gassibe y Arzuza, aunque están libres, tienen que cumplir con una serie de obligaciones judiciales: tienen prohibido salir del país y deben presentarse en la Fiscalía todos los días lunes a comparecer, por lo cual no pueden abandonar Mendoza por lo menos durante un periodo mayor de siete días. Si rompen alguna de estas medidas, serán considerados como prófugos y se les aplicará la prisión preventiva.
Sin embargo, Rousselle afirmó que sí tiene motivos para sostener la actual carátula de homicidio simple con dolo eventual: "Los imputados deberían tener conocimiento de que no se puede operar sin anestesista, de que el paciente sufría de obesidad mórbida y de que no contaban con los elementos suficientes para prevenir este tipo de situaciones", entre otras cosas.
También hizo hincapié en un informe de opinión que solicitó a la Asociación Mendocina de Anestesiología (AMA) y que éste le dio la razón en sus planteos.
De todas formas, la funcionaria pública se mostró satisfecha en que se logró la detención y posterior imputación de Arzuza y Gassibe. Según indicó, los médicos tuvieron actitudes sospechosas momentos previos al que se allanara la clínica Excéllar, lo cual fue fundamental para aplicar la orden de detención.
Gassibe: el caso Horta y de otras mujeres chilenas
Para Carlos Gassibe, esta no es la primera vez que queda involucrado en una causa de mala praxis seguida de muerte. El resonante caso de la chilena Sandra Horta (43) lo vio como principal protagonista, ya que él fue el encargado de practicarle una tiple operación estética en las instalaciones de la Clínica Francesa a fines de agosto del 2009.
La sucesión de hechos es muy similar a la ocurrida con Del Barco: Horta ingresó a la sala de operaciones junto con Gassibe mientras su marido David Trincado la esperaba. Unas ocho horas después, uno de los enfermeros le comunicó a Trincado de que Horta había tenido un paro y que la estaban reanimando, aunque finalmente la mujer falleció.
Debido a una cuestión de jurisdicción, la causa también recayó en las manos de Rousselle, quien investigó a fondo sobre el caso y llegó a la conclusión de que algo había ocurrido durante la aplicación de la anestesia. Sin embargo, la causa quedó archivada ya que se estableció que Horta falleció durante la operación por un troboembolismo y no por efecto de la anestesia.
"Horta se hizo una liposucción y no murió por la anestesia, sino que la causa de muerte fue por tromboembolismo graso, lo cual está dentro del llamado riesgo permitido", señaló Rouselle. El riesgo permitido significa que cualquier resultado dañoso dentro de ese riesgo preestablecido tanto por las asociaciones médicas como por el Estado, no es imputable.
Mientras que el tromboembolismo se origina a raíz de que, durante una operación tipo liposucción, un trombo de grasa se sale de su lugar y entra en el torrente sanguíneo, por lo que se instala en la arteria perdida y se produce un paro.
Pero los casos de Horta y Del Barco no serían los únicos. Según publicó en el año 2009 la revista chilena LUN, perteneciente a la editorial de El Mercurio, varias mujeres residentes en el país trasandino que fueron operadas entre los años 2006 y 2008 aseguraron que Gassibe las operó mal y que les provocaron graves problemas de salud.
Marcela Figari explicó que en el año 2006 se contactó con Gassibe a través de una mendocina residente en Las Condes llamada Sandra Mazeo, y que arregló una cita para operarse con el cirujano en la Clínica Francesa. "Fue una pesadilla. Recuerdo que le cancelé 2 millones 400 mil pesos (chilenos) por una abdominoplastía e implantes mamarios. Fui un sábado en la mañana y me dieron de alta el domingo".
La mujer aseguró sufrir intensos dolores durante un año, hasta que se tuvo que operar nuevamente, esta vez en la Clínica Juan Pablo II, de Santiago: "Allí me arreglaron los implantes, que se habían caído, e hicieron todo de nuevo".
Otra "victima" del médico fue Priscila Rojas (34), quien en abril del 2007se operó en el mismo sanatorio: "Fue una abdominoplastía y regresé a Chile al día siguiente. Me lo recomendó la cosmetóloga Sandra Mazzeo en un spa de Vitacura. Me costó un millón 600 mil pesos, pero quedé tan mal, con tantos dolores, que el mismo médico me ofreció operarme de nuevo. Me dio miedo y terminé yendo a otro", cuenta.
Una reconocida modelo de Chile, llamada Marcia Sáenz, también le contó a la publicación chilena una historia muy similar que sufrió con el cirujano mendocino: "Sandra Mazzeo me contactó con él y terminó siendo un infierno, porque me alteró el tabique de la nariz y en los labios me inyectó silicona industrial. Quedé deforme".
Mientras que en el año 2008 la colombiana residente en Chile, Yeana España (24) también llegó a Mendoza "por unos implantes mamarios, después de que Sandra Mazzeo me hiciera el contacto. Me operaron dos veces, porque la primera vez quedé muy mal, pero no hubo caso. Se me cayó todo". Ningún caso terminó ante la Justicia.
La tal Sandra Mazzeo (quien en ese momento manejaba un centro de estética en la comuna santiaguina de Las Condes) desestimó las acusaciones, aunque reconoció sus contactos con varias chicas y con Gassibe: "También soy asistente quirúrgica y hace más de 30 años que lo conozco".
"He trabajado con él desde hace siete años, hemos operado a muchas pacientes y jamás hemos tenido a una persona en riesgo. Lo que pasó es una situación sumamente lamentable, pero el doctor no es un asesino ni un negligente, es un profesional respetado y altamente calificado", aseguró.
Arzuza: su libro de estudios de anestesias y sus apercibimientos
Con respecto a Gustavo Arzuza, este médico no posee antecedentes legales que lo involucren en casos similares. Lo llamativo es que hay un trabajo académico realizado por él y otros dos académicos cirujanos fechado en el año 1999 que se titula Efecto del allopurinol en las adherencias peritoneales postoperatorias de manera experimental.
De todas formas, fuentes judiciales revelaron a este medio que Arzuza tiene varios sumarios administrativos por irregularidades cometidas durante su paso por algunos centros médicos del Gran Mendoza.
"Queremos que dejen de hacer daño"
Mientras tanto, la familia de Roberto Del Barco sigue adelante con la causa y lo que busca es que se haga justicia. "No interesa el rédito económico, sino que estas dos personas dejen de ejercer y que no sigan provocando la muerte de más gente", aseguró un allegado de la víctima a este medio.
Redacción periodística: Nicolás Munilla