"Primero entró una mujer, robusta, sacó un revólver y le apuntó al guardia. Después entró el resto del grupo. Serían como unos cincuenta, entre grandes y chicos. Traían mochilas y se llevaron de todo", relató Gerardo Quinteros, cajero del supermercado Lealtad que fue asaltado y saqueado esta tarde por habitantes de la Villa Malargüe, Sexta Sección.
El comisario General Angel Fozzatti, a cargo del operativo en el supermercado Lealtad, explicó que se enteraron del saqueo a través de una llamada al 911. "Afortunadamente llegamos a tiempo para recuperar al menos la mitad de los carros que se estaba llevando esta gente", dijo el funcionario. Hasta esta tarde, la policía detuvo a dos implicados directos con el hecho.
En el saqueo al Lealtad participaron también chicos con mochilas, ya que no podían empujar carros grandes.
Según explicó Quinteros, el empleado del Lealtad, habrían sido entre diez y doce carros grandes los que salieron en manos del grupo de saqueadores, más las mochilas conque llegaron y algunos canastos de compras de clientes que estaban en ese momento (en la foto arriba, efectivos de Infantería apostados en las cercanías de Villa Malargüe).
"Manotearon de todo: fiambres, lácteos, artículos de limpieza, carnes -dijo Quinteros-. Hasta el dinero de las cajas se llevaron, aunque no sabemos cuánto. También las billeteras y celulares del guardia y el encargado del supermercado".
Mientras trabajaba la policía científica dentro del Lealtad, la Villa Malargüe estaba literalmente sitiada por uniformados de Infantería que esperaban órdenes de la fiscalía para proceder.
La policía persiguió a los saqueadores hasta las mismas puertas de la Villa Malargüe, y alcanzó a recuperar seis carros de alrededor de doce que robaron.
El supermercado Lealtad está ubicado sobre la calle Aguado al 150, entre la heladería Imperial y el templo Nuestra Señora de Lourdes, y frente a la Plaza Malvinas Argentinas.
Un empleado de la heladería, quien prefirió atestiguar desde el anonimato, explicó a MDZ que vio pasar un par de personas frente al local, y luego dos adolescentes. "Cuando iban pasando los pibes, oí que le avisaban a alguien 'no hay nadie' -dijo-, y ahí nomás apareció un montón, pero yo me había dado cuenta que había algo raro y para cuando aparecieron todos ya había bajado las rejas de la heladería".
El supermercado no tuvo tanta suerte. La mujer armada redujo al guardia y en cuestión de instantes el asalto derivó en saqueo. La gente cargó carros y mochilas y huyó en minutos, dejando el tendal de mercadería en el piso, aunque desde el Lealtad informaron que los daños fueron lo de menos.