"Lo maté por hacerse el picarito"

Sandra Elizabeth Frías, la santiagueña que asesinó a su pareja por mirar a una chica mientras lamía helado, no mostró arrepentimiento por el crimen y hasta lo justificó.

Desencajada, con supuestos destellos de ebriedad, Sandra Elizabeth Frías señaló: “Lo c... matando al mío por hacerse el picarito”, tras asesinar a su pareja Eduardo Noriega. Así lo publica en su edición de hoy el diario Crónica.

Con su salida, la protagonista habría dejado perplejas a las policías que la recibieron en la Comisaría del Menor y la Mujer, en La Banda.

Dos horas antes, había estallado de furia al advertir que Noriega posó su mirada sobre la humanidad de una adolescente.

Ésta había comprado helado en la casa de la pareja, calle Independencia, entre Juan XXIII y ruta 34 vieja, Bº Arenales.

“La principal hipótesis, y pruebas, habla de una reacción por celos y un presunto coqueteo del hombre con una adolescente”, confirmó en la víspera el juez Marcelo Bernasconi.

En diálogo con los periodistas, el magistrado ahondó: “Seremos prudentes en la investigación. Ha sido secuestrado un puñal y esperamos los resultados de los forenses”.

Frías, de 43 años, fue imputada por  “homicidio simple”, reprimido con penas mínimas y máximas de 8 a 25 años de prisión, respectivamente.

Este miércoles, la policía habría establecido la existencia de alcohol en el organismo de la mujer.

De hecho, los testigos señalaron que victimario y víctima empezaron a beber cerveza a las 13 y recién se detuvieron cerca de las 17.30, con el incidente.

Pese a que Frías todavía no declaró, se sabe que antenoche habría relatado a las funcionarias policiales: “Lo c... matando al mío por hacerse el picarito”, en alusión a una presunta mirada indiscreta del hombre hacia una adolescente.

Desde ese hipotético móvil pasional , algunos testigos subrayaron que Frías y Noriega discutieron mucho las últimas dos semanas.

“Ella lo celaba mal, pero también tenía excesiva confianza con los amigos hombres”, dijo una vecina.

A criterio de los expertos, Frías ejercía cierta influencia sobre la conducta de Noriega, pero irónicamente no habría soportado su filosofía transgresora, en perspectiva opuesta.

Este miércoles desfilaron por la policía de Beltrán familiares y testigos, resueltos a colaborar para el esclarecimiento del crimen.

A la vez, el juez requirió pericias psicológicas, a fin de establecer la salud mental de Frías al atacar a Noriega.

La mujer permanecerá alojada en la Comisaría del Menor y la Mujer, hasta que el juez reúna todos los elementos necesarios que conllevará la indagatoria.