Hoy, dos mujeres con historias fuertes volvieron a verse la cara. Antes habían peleado en un ring de boxeo. Ahora, una es campeona mundial en la categoría súper gallo y la otra está en la cárcel de mujeres de El Borbollón.
Y fue, justamente, allí donde Yésica Marcos se encontró con Daniela, una boxeadora amateurs con quien se enfrentó en tres oportunidades. La campeona fue a esa unidad para darle una clínica de boxeo a las internas como previa a su combate con la Tigresa Acuña, quien también fue invitada al penal pero decidió no asistir para concentrar para la pelea, según comentaron las autoridades.
Lo cierto es que Marcos logró arrancarle más de una sonrisa a las casi 60 internas que dialogaron con ella, le hicieron preguntas sobre la pelea, su entrenamiento y su alimentación. También se animaron a realizar ejercicios y casi todas les pidieron autógrafos para ellas y sus familiares.
"Las chicas me dicen que venga a darles clases y a mí me encantaría, pero eso depende de la Provincia y de la Nación", cuenta Yésica. Según Sebastián Sarmiento, director general del Servicio Penitenciario de Mendoza, están en tratativas con la Municipalidad de San Martín para ver si logran llegar a un acuerdo y así Marcos puede darle algún tipo de entrenamiento a las presas.
"El mensaje que me gustaría dejarle a las chicas es que nunca bajen los brazos. Hay veces que una se topa con muchas paredes pero nunca hay que caerse. Siempre hay que levantarse y seguir adelante", expresó Yésica Marcos.
Sebastián Sarmiento y las boxeadoras Betiana Viñas y Yésica Marcos, quienes visitaron la unidad de mujeres de El Borbollón, Las Heras.
Todas las internas concordaron en que fue "una linda experiencia" conocer a la boxeadora. “Me gustaría que venga más seguido a enseñarnos a hacer ejercicios”, dijo Alicia.
Mientras que Marta, una interna que lleva un mes en la unidad, expresó: "Me gustaría que mi hija de 12 años boxee porque es una experiencia que te ayuda a salir adelante".
Daniela, le ganó dos peleas a Marcos según contó a MDZ Online.
La contratara
Daniela tiene 25 años y está detenida por robo. Se enfrentó tres veces a Marcos y le ganó dos peleas. En sus ojos se puede notar nostalgia, pero también un brillo de esperanza. Aparentemente la lección para esta joven está aprendida y ahora su objetivo es salir del penal y volver a entrenar para convertirse en una campeona.
"Soy boxeadora amateur y tuve tres peleas con Yésica. Llegué al boxeo por mi hermano mayor ya que el también boxeaba", dice Daniela, de quien no se puede dar el apellido por solicitud de la directora de esa unidad carcelaria. "Hice una exhibición con la Tigresa Acuña en 2005 y habré peleado con Yésica en el 2004. Una fue en Junín y ella me ganó. Luego en la revancha que fue en la Federación Mendocina de Box, le gané yo. La última pelea fue en el Bustelo también gané", rememora.
"Estuvo buenísimo que Yésica venga acá porque le da más vida al deporte femenino", asegura la chica, que comenta que hace algunos ejercicios todos los días para mantenerse en forma.
Daniela lleva un año presa: "Estoy por un robo… Uno se junta y por ahí no sabe las juntas (sic). Estábamos en un cumpleaños y de repente pasaron cosas y se llevaron a todos los de la casa y ahí estuve metida yo también. Y bue…".
"La idea es que cuando salga vuelva a entrenar porque tuve un tiempo de fuga y seguí entrenando afuera. Y ahora ingresé de vuelta por lo que me había fugado... Pero ya el mes que viene me voy. Así que creo que voy a seguir entrenando porque es algo que me gusta y siempre lo he hecho. Desde los 13 años que boxeo… (sic)".