¿Por qué Mendoza es un embole en enero?

Lo asegura el 70% de los lectores que participaron ayer en la encuesta de MDZ. Profesionales, políticos, empresarios y hasta tuiteros dan su opinión. En la nota, una nueva pregunta para vos.

Foto: Ciudadpc.com
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“Hace mucho calor, está inestable, y no hay absolutamente nada divertido y novedoso para hacer. ¡Me aburro!”, dice Anita, 24 años, modelo mendocina. “Es insoportable, el calor es tremendo y todo el mundo se borra”, se quejan Juan Pablo y Emi, dos rugbiers de Liceo.  

Son un par de muchas de las opiniones que llegaron a Twitter y Facebook en respuesta a la pregunta que ayer estuvo como encuesta en la home de MDZ Online. Con miles de clicks, el 70 % de los que participaron aseveraron que “Mendoza en el verano es un embole”.

A raíz de esta catapulta de respuestas breves, quejosas y en muchos casos divertidas, MDZ consultó a algunos referentes de la provincia para que analicen el tedio mendocino que a todos parece afectar en el primer mes del año.  

Guillermo Mosso, miembro del Partido Demócrata y concejal en la Ciudad de Mendoza, no considera que pasar el verano en Mendoza sea ‘un embole’. “El gran problema de nuestra provincia desértica es que no hay tantos cursos y espejos de agua para la actividad turística y el esparcimiento como necesitamos. Existe, además, un déficit de ‘agua recreativa’, por eso muchas personas que no tienen otra posibilidad para un chapuzón, usan cauces, zanjones y vertederos no autorizados, con el consiguiente peligro para sus vidas”, explica.

Un peligro: bañarse donde no está permitido.

“Fuera de lo anterior, Mendoza presenta muchas alternativas para disfrutar el tiempo libre. En cualquier estación y para todas las edades y condiciones físicas. Por ahí el mendocino no las valora ni las aprovecha del todo, en parte por falta de conocimiento, pero sobretodo por el nivel de precios. Mendoza hoy es una plaza cara en materia de servicios turísticos, comercio y gastronomía. Lo dicen los visitantes y uno lo comprueba cuando viaja a otras provincias. El tema de los precios es algo para analizar, porque muchas actividades se van a terminar convirtiendo en "premium" o cada vez más inaccesibles solo por un motivo de costos”, aseguró Mosso.

Algunos tuiteros mendocinos también dieron su opinión en la encuesta que planteó MDZ. @Kalipolis, una de las féminas locales más seguidas en la reconocida red social, sostuvo que “lo que le falta a Mendoza es contar con una propuesta cultural más rica. Hay mucha deficiencia en ese aspecto. Por ejemplo, en cuanto a museos, estos son escasos y se encuentran descuidados en su mayoría, cuando podrían ser una base para la realización de actividades culturales, además de cumplir con su misión particular. Por otra parte,  la difusión de las pocas actividades artísticas que se llevan a cabo en la provincia es paupérrima. Sería interesante imitar en ese sentido a Buenos Aires o a otras provincias, como Córdoba".

Por otro lado, @metapolacara –otro mendocino tuitero, en este caso, un varón-, ratificó esta afirmación: “Creo que quedarse en Mendoza es un embole, sí. No hay propuesta interesante alguna o, para ser justo, ninguna que a mí me guste o atraiga. Aunque ver la cantidad de gente que se encierra en los shoppings los domingos es una muestra de que no soy el único que opina igual. Mendoza tiene una agenda, a mi juicio, pobre en extremo, aburrida y muy poco atractiva. Y en enero, todo empeora. Y si es domingo... es una cordial invitación al suicidio. Esto es tristísimo, pienso en los turistas que vienen y se tienen que fumar que esté todo cerrado, muerto. ¡Qué postal horrenda!”.

Agendas culturales aburridas: una queja constante.

Chuky Gorria, Dj y gestor de fiestas y eventos, explicó que “a pesar de que a mi personalmente me gusta estar en Mendoza en enero, creo que es insoportable para muchos porque faltan propuestas. ¿Por qué a Carlos Paz van tantas obras de teatro, siendo una ciudad chica, y acá no viene ninguna? Las productoras que arman esas movidas son de Buenos Aires, y es el gobierno el que tiene que brindar beneficios para que a ellos les convenga venir a producir”.

La gente del rubro Turismo también dijo lo suyo. Fernando González Aguirre, que supo trabajar en varias empresas relacionadas al tema, expresó que “en enero sólo quedan los resentidos que no se han podido ir a ningún lado y tienen un humor de perros. Esto sumado a ‘el calor’… ¡Hace estallar todo!”.

La empresaria Laura Yofe, en tanto, sostiene que “para nada es ‘horrible’ Mendoza en Enero. ¡Es linda todo el año! Para pasarla mejor es imperativo tener una pileta o un espejo de agua cerca, de otra manera el calor es insoportable. Otro tip es tratar de mantenerse alejado del centro y el cemento y buscar espacios mas abiertos y con verde, porque una vez que baja el sol, el aire cambia inmediatamente”.

Ana Amitrano, gerente comercial de bodega Zuccardi, concordó con Laura Yofe en que “nuestra provincia no es insoportable en el verano. Yo la disfruto porque hay menos gente (muchos de vacaciones) y esto hace que se convierta en una ciudad más tranquila, más habitable. Con respecto al calor, creo que es similar al de diciembre y al de febrero. Rotundamente no creo que sea insoportable quedarse. ¡Hay que ser creativos!”.

Finalmente, Leo Boulín -abogado y uno de los organizadores del reconcido Rally de las Bodegas- fue tajante: "Es horrible Mendoza en enero por el calor insoportable. Tus amigos, la gente de tu entorno se va de viaje y si te tenés que quedar en Mendoza, es feo. Los lugares lindos para ir a comer están vacios y lo peor es que al día 7 de enero, te hartás de la pileta. Quedarte te implica seguir conectado al trabajo, por ende, no descansás. En definitiva quedarse en enero es un bajon, pero hay que cargarse de paciencia y esperar una revancha pronto: ¡para semana santa, quizás!"