El maltrato laboral que los jefes pueden llegar a ejercer sobre sus empleados puede llegar a niveles disparatados y sorprendentes. Esto es lo que ocurrió con un gerente de una papelera, que fue condenado a indemnizar a su ex secretaria por controlarle hasta la cantidad de papel higiénico que usaba.
La Sala Uno de la Cámara Laboral sentenció al gerente a pagarle la suma de 138 mil pesos a su ex secretaria por provocarle “stress laboral” muy fuerte. La mujer padecía un cuadro de "reacción vivencial anormal neurótica (RVAN) grado III", que le provocó una incapacidad del 10%, llevándola a un tratamiento psiquiátrico de ansiolíticos, anticonvulsionantes y antidepresivos.
Varios testigos de la causa aseguraron que el gerente controlaba todo el tiempo a dónde iba, incluso cuando iba al baño, la cantidad de papel higiénico que usaba".
También, "le revisaba el escritorio cuando no estaba, le gritaba delante de todos los empleados" y "le hacía realizar la misma tarea varias veces, para luego hacer revisar lo hecho por ella a otros empleados a fin de desacreditarla".
Según Clarín, la víctima de 37 años fue despedida sin justificación alguna tras un episodio en donde su jefe "le arrancó los cables de la computadora y del teléfono".
Según consta en el expediente del caso, la mujer trabajó en la empresa entre julio del 2008 y octubre del 2012. También se supo que la ex secretaria percibía un salario de 4 mil pesos y cuyas labores de su puesto consistían en preparar documentación para bancos, recibir llamados telefónicos, organizar la agenda y coordinar reuniones y viajes.