Tres muertos por un vuelco en Catamarca

Una mujer que iba en el vehículo también resultó prácticamente ilesa, al igual que su hijo de cuatro años.

 Tres integrantes de una familia murieron al volcar el utilitario en el que se movilizaban, cuando transitaban por una ruta provincial, eninmediaciones de la localidad catamarqueña de San Martín. El accidente ocurrió en la tarde de ayer sobre la ruta provincial 33, a pocos kilómetros de la intersección con la 60, y
tuvo como víctimas fatales a los integrantes de una pareja y a una de las hijas de la mujer, mientras que una hermana de esta última recibió graves heridas.

Una hermana de la tercera resultó prácticamente ilesa, al igual que su hijo de cuatro años. El accidente se produjo cuando los seis integrantes de la  familia se desplazaban en un Renault Kangoo color gris, de regreso desde la provincia de Córdoba, donde habían acudido para visitar a unos parientes. Por razones que se trataban de establecer, el utilitario volcó  a unos cinco kilómetros de San Martín.

Por el impacto, se produjo de inmediato la muerte de Olga del  Valle Miranda, de 45 años, y su pareja, Miguel Angel Ibáñez, de  67, de acuerdo con lo indicado por las autoridades locales. En tanto, Fernanda Andrea López, de 27 años, quien era una de  las hijas de Miranda, llegó a ser asistida y habló con los  paramédicos del lugar, acusando un fuerte dolor en el pecho, antes de fallecer, según lo informado por el diario El Ancasti. 

En tanto, Laura Gisele López, de 24 años, quien estaba al  volante del Renault, recibió graves heridas, fue trasladada al  Hospital San Juan Bautista, de la capital provincial, donde quedó  internada en estado reservado. Una tercera hermana, María Elizabeth López, y su hijo de cuatro años, Leonel, recibieron lesiones menores y fueron dados de alta tras algunas curaciones.

Una de las hipótesis que trascendieron sobre el accidente,  ocurrido sobre una recta, es la alta velocidad con la que se  desplazaba la Kangoo y la inexperiencia en el manejo de Fernanda,  quien recibió el volante de parte de Ibáñez, que era el dueño del vehículo, porque aducía cansancio. No obstante, existían informes sobre la presencia de animales  sueltos en la zona.