“La consulta vale 30 pesos, de lunes a sábado, de 9 a 20. Traiga foto o nombre de la persona”, escuchó del otro lado de la línea. Había escuchado por la radio que el curandero que acababa de llamar la podía ayudar. Quería saber si un chico la amaba. Y “atraerlo”. Finalmente, el viernes a las 17:30 fue hasta el “consultorio”, en el barrio del Bajo de San Miguel de Tucumán, a una dirección que le habían enviado por mensaje de texto.
Según el relato de la joven ante la fiscal Adriana Giannoni y recogido por La Gaceta de Tucumán, al llegar la hicieron pasar a un cuarto. Había una silla y dos mesas. Y en un estante descansaba una imagen de una virgen. Cuando el curandero ingresó a la habitación, apagó la luz. Sólo quedó encendido un foco rojo.
El curandero habría agarrado un spray con el que roció a la denunciante. Luego encendió un sahumerio y le tiró las cartas. "Sos una chica de buenos sentimientos, pero hay una parte negativa", le dijo. Y le pidió que se parara, para volver a tirarle el líquido.
La joven comenzó a sentirse mal. Pero el curandero le pidió que se quitara su pantalón y su bombacha y se masturbara. Le dijo que necesitaba “esencia de mujer” para lograr su hechizo. Y la dejó sola en la habitación.
Ella dijo que no cumplió, pero al regresar, el hombre le sacó la ramera y le pasó el humo del sahumerio por su cuerpo desnudo. “Estaba consciente de que eso no estaba bien pero no podía reaccionar. Me sentía débil", recordó. Luego él se quitó la ropa y la violó, mientras le pedía que repitiera en voz alta la voz del chico que quería enamorar.
"Me daba a entender que era parte de la sesión y que si quedaba embarazada que le avise, que lo iba a solucionar", contó.
Pidió ayuda a un curandero y este la violó
Una joven tucumana de 20 años denunció que fue rociada con un líquido que le quitó fuerzas y no le permitió resistirse. El brujo le pidió que repitiera el nombre del chico al que quería enamorar mientras abusaba de ella.