La mugre debajo de la alfombra

Los residuos en los canales y acequias provocaron el anegamiento y la inundación de calles y casas. ¿Cuánta basura se saca de las cunetas?

Foto: Al Sur Informa
Foto: Al Sur Informa

La basura en las acequias se ha transformado en un problema que no encuentra solución en el Gran Mendoza. En algunos municipios, se extrae más de 8 mil kilos diarios de lugares que dejan de cumplir con su función original para trasformarse en vertederos de botellas de plástico, chásis de autos, heladeras o material de construcción.

La tormenta que arreció este miércoles en la provincia volvió a mostrar una de las peores caras de los mendocinos. Con la gran cantidad de lluvia, las acequias y cunetas pronto se anegaron y el agua superó el cauce para inundar la calle. Las áreas de servicios públicos tuvieron bastante tarea. Bajo el aguacero, salieron a evitar que las acequias colapsaran por la cantidad de residuos que taponan los cauces.

Es una de las problemáticas comunes en el Gran Mendoza, con una significativa incidencia del factor cultural. En una sociedad donde el consumo es elevado, lo que ya se agotó o lo que ya no sirve tiene que volcarse en algún lado. Pero a diferencia de la basura domiciliaria, atada en una bolsa y colocada como se debe en el canasto para esperar ser recogida por los recolectores, se ha incrementado la cantidad de basura urbana, aquellos residuos que son arrojados a la vía pública. Y, principalmente, a ese dispositivo que los mendocinos heredaron de los huarpes y que es patrimonio de la provincia: la red de acequias y cunetas, de hijuelas y de canales como un vasto sistema sanguineo del territorio.

La basura en las acequias genera un doble trabajo para las cuadrillas municipales y eso se traduce finalmente en recursos.

En Maipú, Servicios Públicos realiza 80 viajes diarios al vertedero -utilizado para recibir la basura urbana, no la domiciliaria-. En un mes, llegan a los 2.100 recorridos en camiones que tienen una capacidad de 6 metros cúbicos.

Pero hay datos más precisos. En Godoy Cruz, se sacan más de 100 toneladas diarias de basura de las acequias. El 80 por ciento de lo que se extrae, es basura domiciliaria, es decir, bien podría haber sido puesta en una bolsa de consorcio.

En Godoy Cruz, se sacan más de 100 toneladas diarias de basura de las acequias.

Las cuadrillas extraen entre 8500 y 12 mil kilos de las cunetas lasherinas, que recibe a su vez lo que se arroja en otros municipios, como los dos canales que corren bajo la avenida San Martín y que llevan agua y residuos de todo tipo hacia el norte de la provincia.

Las cuadrillas extraen entre 8500 y 12 mil kilos de las cunetas lasherinas.

Los canales e hijuelas que sirven para el riego agrícola también sufren el mismo impacto y las consecuencias son muy perjudiciales para la economía y la salud. 

En 2012, el Departamento General de Irrigación tuvo que levantar más de 5 mil toneladas de residuos que taponaban los canales y que afectaban no sólo la correcta distribución de un recurso elemental para la producción, sino que además provocaba un deterioro continuo en la infraestructura de la red. con la tormenta de este miércoles, indicaron desde el organismo que dirige José Luis Alvarez, colapsó el Canal Pescara, en Guaymallén, que sufrió por ello la rotura de uno de sus márgenes. En todas las cuencias a lo largo de la provincia el panorama es el mismo. Para dar ejemplos concretos, en la cuenca del Tunuyán inferior es importante la basura que dejan los turistas.

En 2012, el Departamento General de Irrigación tuvo que levantar más de 5 mil toneladas de residuos que taponaban los canales.

La tormenta dejó en claro una vez más que los mendocinos somos desaprensivos con uno de los lujos que nos podemos dar, el recurso del agua.

Un problema cultural

Los consultados, referentes de las áreas de servicios públicos de las municipalidades, coinciden en señalar que hay poca concientización en los mendocinos para dejar la basura donde corresponde en lugar de hacerlo en la acequia.

Para Eduardo De Blasis, subsecretario de servicios públicos de Maipú, se trata del facilismo con el que la gente se desprende de las cosas que ya no usa. "Barrer y tirar a la cuneta es lo más fácil. No tomás la prevención de juntarlo y embolsarlo, directamente lo tiran en la cuneta". En Las Heras, la percepción es parecida. Y señalan ese mínimo hecho de dejar la basura al alcance de los perros callejeros, que rompen las bolsas para alimentarse, para luego concluir en un cauce de agua.

"Barrer y tirar a la cuneta es lo más fácil. No tomás la prevención de juntarlo y embolsarlo, directamente lo tiran en la cuneta".

Para Carlos Sándes, subsecretario de Ambiente y Obras de Godoy Cruz, se ha ido conformando una "cultura de tirar todo a la calle" que ha ido consolidando a su vez una falta de respeto por lo público. "Nadie quiere a lo público y, por lo tanto, en lo público se puede hacer lo que quiera", para dar cuenta que el problema trasciende las acequias y también se registra en la basura que se deja en las plazas. 

"Nadie quiere a lo público y, por lo tanto, en lo público se puede hacer lo que quiera".

Ante la consulta efectuada por MDZ, los funcionarios municipales destacaron que el servicio de recolección que mantienen en cada municipio es óptimo por la cantidad de recursos, personal y los horarios en los que se trabaja, pero reconocen que no dan abasto por la cantidad que se arroja en lugares indebidos.

 

"No es un problema de que los municipios gasten recursos, porque gastamos mucho dinero en recolección e higiene urbana", aseguró Sández. En el municipio que dirige el radical Alfredo Cornejo, hay 350 personas dedicadas a esta tarea, y cuenta con una flota de 40 camiones, seis palas cargadoras y cinco brigadas, con un prespuesto anual de 25 millones de pesos. "Es una gran cantidad de plata que se va y es producto de la desidia de los vecinos", afirmó el funcionario de Godoy Cruz. 

En las Heras, las cuadrillas para limpiar las cunetas pasan aproximadamente entre 35 y 40 días por cada distritos. "No damos abasto", admitió Oscar Chevret, director de Delegaciones y lo cuantifica: sacan entre cuatro y cinco camionadas por día. Y recuerda que una medida importante de prevención es reconocer y respetar el horario en el se debe sacar la basura y que en la mayoría de los municipios rige a partir de las 21 horas.

"Calculo que no hace falta un cambio en la política sino un cambio en la cultura de la gente. Hay que concientizar a los vecinos", propuso De Blasis, funcionario maipucino.

"La gente cree que tirando la basura en un canal, no provocan ningún problema. Pero se trata de agua para riego y eso es una falta de solidaridad con el agricultor", apuntó Casas. El pañal o el cartón arrojado al cauce,finalmente termina en el mismo cauce que sirve para la industria madre de la provincia. "Es falta de ignorancia. Cuando la fruta o la verdura llega a la feria, ha sido contaminada por distintos factores", recalcó el ingeniero de Irrigación.

"La gente cree que tirando la basura en un canal, no provocan ningún problema. Eso es una falta de solidaridad con el agricultor".

Acerca de la concientización, Irrigación produjo un spot para comenzar a trabajar en la educación en la escuela secundaria. Se trata de "Basura sin causa" y fue acompañado de otras acciones educativas, como la participación de más de 70 colegios para desarrollar proyectos de ley que busquen mejorar los cuidados sobre la cultura del agua, y que fue reconocido por la DGE. De estos proyectos, se elegirá uno para ser tratado en la Legislatura de Mendoza.

Esta ha sido la única campaña organizada desde un organismo estatal.

Habrá que esperar a la próxima tormenta para determinar si los mendocinos hemos aprendido a dejar la basura donde corresponde o, bien, seguimos cultivando basura en las acequias.