La seguidilla de importantes robos en Punta del Este parece no calmarse. Tras el robo sufrido por el empresario mendocino Carlos Pulenta, otros cuatro argentinos fueron víctimas de hurtos en sus casas durante estos días.
Una de las afectadas fue la modelo Jimena Buttiglengo. Mientras no se encontraba en su casa, desconocidos entraron a la casa donde se hospeda y se llevaron un smartphone y una notebook.
Hernán, un turista argentino que está parando en la zona de Playa Montoya, contó a Clarín que hace cinco días encontró su casa revuelta. Enumeró lo sustraído: computadoras, 2 mil dólares y celulares. También aseguró que "hicimos la denuncia pero no pasó nada".
Otra víctima fue la directora de un banco argentino. Una fuente cercana al caso relató: "Ella se queda en La Barra. El 4 de enero llegó a su casa y le habían robado. El año que viene está pensando en quedarse en un departamento o en una zona menos agreste. Por suerte fue sin violencia".
Una joven que llegó a veranear a Punta del Este desde Buenos Aires, llamada Damasia, también contó su experiencia: "Mi familia para a dos cuadras de un conocido hotel de Montoya. Hace tres días estábamos cenando y no nos dimos cuenta de que alguien entró al piso de arriba".
"Se llevaron mi cartera y teléfonos. Encontraron parte de mis cosas tiradas por una zona boscosa, por eso creen que son personas que conocen bien el lugar", describió.
Estos hechos se suman a otros cinco grandes robos que han ocurrido desde diciembre del año pasado en varios puntos de Punta del Este: el del empresario italiano Eduard Lapo Elkann, quien denunció la desaparición de 3,5 millones de euros en joyas y 25 mil euros en efectivo; a los dos empresarios argentinos Alejandro Bulgheroni y Santiago Soldati les llevaron dinero y objetos de valor; una turista argentina denunció el faltante de 35 mil dólares; y una pareja estadounidense que denunció el robo de 40 mil dólares.