Sorprendidos y molestos. Así están los vecinos de los barrios La Rosa y Villa Dolores del distrito de Ugarteche, en Luján de Cuyo. Las declaraciones de Mario Salomón, secretario de Gestión Hídrica del Departamento General de Irrigación sobre la crisis hídrica en el lugar son el motivo de esa alteración social en esa zona donde los pobladores sufren -entre otras carencias- la falta de agua potable.
La reacción de los pobladores es un capítulo más de lo que MDZ denomina, sin exageración, "la guerra por el agua" porque está en riesgo la provisión del vital elemento en una región que contiene el mayor reservorio de agua dulce en Mendoza que está bajo estrés ambiental por la sobreexplotación del riego, como sostiene Salomón, o por la extracción petrolera intensiva y desaprensiva como denuncian los productores del lugar.
Allí en espacio desértico se encuentran ambos conglomerados, ubicados en uno de los ingresos al pueblo de Ugarteche. Hace unas semanas atrás los vecinos cortaron la ruta 40 en reclamo de agu potable. Gracias a ese reclamo los dos barrios ahora pueden acceder a esa provisión porque el municipio de Luján les extendió un surtidor público.
El ambiente estuvo tenso ayer en la tarde calurosa ya que las declaraciones de Salomón no cayeron bien cuando dijo a MDZ que los reclamos se debían a que gente como la de estos barrios así como grandes emprendimientos inmobiliarios se instalaban en una zona donde no había factibilidad de agua potable ni de cloacas por lo que se instalaban y luego terminaban reclamando por agua cortando la ruta.
Por eso el principal reclamo vecinal y de los productores de la zona, es que Salomón se haga presente en el lugar porque también sus dichos apuntaron a la contaminación del agua en la subcuenca de El Carrizal. De hecho el funcionario señaló que se hacen controles conjuntos con Aysam, el Epas y los municipios a los pozos de agua y se han detectado elementos contaminantes en bajo porcentaje como salinidad, boro, arsénico y fluor y materia orgánica.
Si el funcionario no se presenta hasta hoy a las 19, dicen los vecinos de ambos barrios cortarán nuevamente la ruta, por ahora único modo efectivo que han encontrado para que sus reclamos sean atentidos por el Estado.
En la calle
Durante la charla, realizada en la tarde de ayer sobre una de las calles del barrio La Rosa, una de las principales inquietudes tanto de los vecinos como de los productores es que "si hace cuarenta años que se sabe este problema de la contaminación, ¿porque no declararon la emergencia sanitaria?", expresaron.
De todos modos los vecinos convocados por la presencia de MDZ en el lugar no creen que el agua que consumen esté contaminada. Incluso, una de las presentes aseguró que "cada dos meses, Aysam realiza un control de calidad del agua". Además aseguraron que ellos toman del mismo pozo que se sirven el resto de los pobladores de Ugarteche.
De todas formas, tal como lo expresaron si el agua llegara a estar contaminada, no sería perceptible a la vista y al gusto. Por eso, es la preocupación de todos, porque hasta ahora nadie había avisado absolutamente nada sobre el tema.
Aunque el principal motivo del enojo de los lugareños -como ya se ha dicho- es por las palabras que Salomón tuvo hacia ellos. Cuando al funcionario de Irrigación, en una entrevista, se le preguntó por los motivos de los cortes de ruta protagonizados por los pobladores de ambos barrios, Salomón respondió: "¿Sabe por qué protestan? Porque no deberían estar viviendo allí porque no tienen factibilidad de agua potable ni de cloacas".
Se notó una gran inquietud por parte de algunos punteros políticos durante la reunión para que no se note tanto el malestar vecinal que dependen en buena parte de la gestión municipal.
Según las familias asentadas en el lugar, el corte fue para reclamar por la falta de agua que venían sufriendo. Y aseguran que gracias al reclamo, pudieron acceder a una canilla pública con la que se abastecen.
Entonces, la pregunta es ¿si el lugar tiene agua contaminada, deberían mudarse o habría que buscar soluciones? Para los vecinos, Salomón argumentó que ellos deberían irse del lugar. Y las intenciones de los pobladores es quedarse.
Los pobladores aseguran que los terrenos donde se asientan ambos barrios fueron cedidos por el municipio de Luján hace más de veinte años, donde nunca les mencionaron sobre posibles riesgos con el agua.
Por eso exigieron que Salomón se haga presente en el barrio para que les explique la situación, y aclare porqué no se han tomado acciones previas para resguardar la salud de los habitantes.
Los productores
Los productores del lugar apoyan esta postura vecinal ya que ambos conviven en el mismo espacio y muchos pobladores aportan mano de obra en el agro que se desarrolla en la zona. Los agricultores de la zona de El Carrizal sostienen desde hace tiempo para que se mejore la calidad del servicio del agua y mantienen una polemica ya que denuncian a la actividad petrolera intensiva en la región de ser el proncipal motivo de la salinidad del suelo y la degradación del acuífero de donde se saca el agua para consumo humano y el agro.
Entre esas acusaciones apuntan a Irrigación por permitir a las empresas petroleras a extraer grandes volúmenes de agua de alta calidad para fines industriales como ocurre en El Ancón en Tupungato.
Consultado César Biritos, productor que apoya el reclamo vecinal, también cree que Salomón debería dar explicaciones en persona, ya que "decir que el agua que tomamos está contaminada es una grave acusación. Si es así, deberían declarar la emergencia sanitaria en toda la zona" de la subcuenca. Durante la charla, el agricultor de ajo contó de que "a nosotros nos llevan el agua en camiones todos los días, y nunca hicieron controles para ver su calidad".
Salomón se molestó por el llamado de MDZ cuando ya se conocía la posición de los dos barrios, y con cierto desánimo dijo que "si los vecinos quieren hablar conmigo, tiene que comunicarse con la gente de Irrigación y pedir una audiencia. Entonces podremos dialogar".
Cuando se le mencionó la posibilidad de otro corte de ruta, Salomón replicó: "Estamos en democracia y ellos pueden expresarse como quieran".
Informe: Nicolás Munila