La Obra Social de los Empleados Públicos y el Gobierno de Mendoza reconocieron la trayectoria del pediatra Mario Marsano, uno de los pioneros del servicio de residencia médica de neonatología del Hospital Flerming.
El médico recibió las palabras de Alberto Recabarren y del gobernador Francisco Pérez, ante un colmado salón de actos en el edificio Xentahuina, que pertenece a la obra social. El propio mandatario provincial se vio sensiblemente afectado por los recuerdos que fue desgranando Marsano en su breve discurso de agradecimiento. Mientras su esposa Celina Sánchez lo observaba, Pérez contó el vínculo que lo une con el médico distinguido: Marsano fue pediatra del primero de sus hijos.
“Se trata de una persona agradecida con su familia, con sus afectos, con los profesionales que lo formaron, con los que estuvieron y están a cargo de la obra social", destacó el gobernador.
Uno de los momentos más emotivos: Marsano se abraza con uno de sus pacientes, al que atiende desde hace muchos años.
Con 37 años de servicio, Marsano es uno de los pioneros fundadores del Servicio y de la Residencia Médica de neonatología del sanatorio Fleming. A lo largo de casi cuatro décadas, aportó su conocimiento y labor profesional en la búsqueda de nuevas estrategias y servicios para cuidar a las mamás y a los recién nacidos.
El profesional, que actualmente es el jefe del servicio de neonatología del hospital Virgen de la Misericordia, integrará por pedido de Recabarren un grupo de profesionales notables que asesoran a la Osep en su programa de capacitación para la gestión.
El gobernador accedió a que la Provincia encare un proyecto especialmente pedido por Marsano: la puesta en marcha de una residencia de maternidad para las madres que vienen de departamentos alejados al Gran Mendoza.