Todos los extremos son malos, pero ¿es malo ser ansioso?

Sabido es que todo en extremo es malo. Especialistas consideran que un nivel adecuado de ansiedad es ese que permite que una persona tenga iniciativa, motorice su vida y supere situaciones riesgosas. Pero conocé cuándo es malo ser ansioso.

“La ansiedad es, en principio, una reacción normal y adaptativa frente a situaciones de riesgo, o más bien que la persona vive como riesgosa o peligrosa. Cuando se da ante un estímulo que lo justifique, es apropiada. El problema es que muchas cosas producen ansiedad porque son interpretadas como peligrosas cuando podrían no serlo”, aseguró, en el portal saludable.infobae.com., la licenciada en Psicología Cristina Benchetrit (MN 10707).

La especialista en terapias sistémicas explicó que “podría definirse que la ansiedad es estar “aquí”, pero con la mente en otro lugar, probablemente en el futuro o en el pasado. Y nadie que no esté “aquí” va a poder disfrutar. Sólo disfrutamos cuando no pensamos qué fue ni qué sigue. El peor enemigo de la ansiedad es no poder estar donde estamos y disfrutar lo que tenemos, que muchas veces no es poco”.

Sobre qué tiene de malo ser ansioso, la científica confirmó que ante todo "es un sentimiento desagradable que hace que necesitemos tomar mayores medidas de control, que queramos que las cosas se resuelvan ya, que queramos tener seguridad y garantía de cosas que no es posible tener y claramente de tener expectativas que no van a cumplirse. Obviamente todo esto lleva una sensación de descontento y frustración".

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