A partir de investigaciones realizadas por científicos de la Universidad de Tel Aviv la grasa se acumula más rápido en las nalgas y en las caderas, sobre todo en personas que llevan un estilo de vida sedentario.
El estudio reveló que las células preadiposas, precursoras de la grasa corporal, expuestas a una presión duradera (para reproducir el proceso que se da cuando una persona pasa mucho tiempo sentada) se convertían en células de grasa y se acumulaban dos veces más rápido que las células normales de este tipo.
Por su parte, los fisiólogos explican que mientras estamos sentados durante todo el día el músculo flexor de la cadera se pone muy tenso e hiperactivo, al tiempo que los glúteos se relajan demasiado lo que conlleva la disminución del tono muscular.