Lili Hidalgo, periodista de la sección Política de MDZ, tenía un hermoso saco de paño, muy útil para las frías mañanas de trabajo. Por ello lo usó la última mañana fría, cuando hubo sesión en el Senado de la Provincia, el martes. Todo bien con el saco de Lili hasta que estuvo todo mal: cuando se disponía a regresar al diario el abrigo ya no estaba más. Desapareció. Lo buscó y pidió que lo buscaran en el recinto de la Legislatura, pero no. Todo fue en vano. No tiene más el saco y aclara a quien quiera oirlo: "No se me perdió, me lo robaron".