No es un chiste ni un mito urbano, hay quienes están robando cabelleras cuando no te das cuenta y están ya en Mendoza, tal como te lo anticipamos en MDZ.
Se trata de un delito que crece en América Latina, según publica hoy el diario Huffingtonpost, son bandas que asaltan en la calle a mujeres jóvenes con un solo fin, cortarles el pelo de un tijeretazo. En Brasil están, en Colombia también y ahora en Argentina. Están en las plazas, en el micro o lugares concurridos donde, tras cometer el delito, logran escabullirse llevando la melena en el bolsillo o bolso.
Las víctimas son mujeres de cabellos largos, no importa su color, pero que estén sanos, sin tratamientos ni tinturas. Hay una tendencia a atacar a las mujeres de cabellos claros.
Por cada botín (cabellera) se puede llegar a pagar unos US$60, esa materia prima, industrializada y convertida en peluca o extensiones, alcanza fácilmente unos US$2.000.
Estas mafias están en crecimiento en el mundo, pero en especial en Latinoamérica, buscan dar satisfacción a mercados que consumen este tipo de productos y que a la vez gastan millones en pelucas o extensiones.