Se considera que Alcohólicos Anónimos es una de las instituciones más efectivas para tratar la adicción al alcohol. Es un grupo que funciona a nivel internacional y Bill Wilson fue uno de sus fundadores.
Pero poco saben que Wilson apostó a los efectos del LSD como un recurso alternativo para combatir la enfermedad que el mismo padecía. Las alucinaciones que la droga crea en los adictos pueden ser entendidas y a la vez, aterrorizaría a los alcohólicos al grado de hacerles cambiar su comportamiento respecto al alcohol.
Sin embargo, luego descubrió que el LDS podría actuar no por terror, sino porque crearía conciencia sobre sí mismos y sobre sus actos.
Leé el estudio entero en Pijama Surf.