El cuarzo fue utilizado en grandes relojes de laboratorio a principios del siglo XX. Recién a mediados de siglo, pasada la segunda Guerra Mundial (1939-1945), comenzó a utilizarse este mineral -compuesto de dióxido de silicio- en relojes de uso cotidiano.
De acuerdo a lo que se informa en ABC.es los mecanismos en relojes antiguos repletos de intrincados y diminutos dientes y engranajes son, en su mayor parte, cosa del pasado.
Los actuales dispositivos para medir el tiempo son mucho más simples, debido a una curiosa propiedad del cuarzo llamada piezoelectricidad: cuando son sacudidos por una corriente eléctrica, los cristales de cuarzo vibran a una frecuencia muy específica.
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Conocé por qué los relojes de cuarzo son más exactos
El dióxido de silicio tiene una propiedad que hace que los relojes modernos sean mucho más precisos y específicos que los antiguos aparatos con dientes y engranajes complicados.