¿Y ahora quién defenderá a Cantero?

Una bomba molotov incendió una marquesina de Independiente y el presidente del club, Javier Cantero, lo adjudicó a los barras. En Chicago, dos policías fueron baleados. ¿Cómo abordar la violencia barrabrava tras la toma de posición presidencial?

"Así que creo que hacer un reduccionismo de creer que solamente un grupejo identificado puede generar un clima de violencia generalizada, lo hemos visto cuando hay una mala jugada. Lo que tenemos que lograr sí es que los réferis cobren bien, siempre uno tiene una mirada sesgada cuando es hincha (...)". Cristina Fernández de Kirchner, al defender a los barrabravas el 30 de julio.

Volvieron los incidentes a las canchas, motorizados por barrabravas. En el partido entre Nueva Chicago y Gimnasia de Jujuy dos policías fueron heridos de bala. Todo surgió -según la prensa porteña- debido a una interna entre dos grupos antagónicos de la barra de Chicago.

El sábado también hubo incidentes en Santa Fe, lugar en el que se produjo un enfrentamiento entre la poolicía y los hinchas de Belgrano de Córdoba, en donde hasta el arquero de este equipo tuvo que mediar para bajar los decibeles de la pelea.

En Entre Ríos el choque violento fue entre los barrabravas de River y la policía, primero, y luego entre los de Tigre y los uniformados.

Toda una serie de incidentes que, en algún momento de la historia reciente, el presidente de Independiente de Avellaneda, Javier Cantero, intentó frenar con una posición personal impecable, que consiguió el apoyo ciudadano, pero no fue más allá.

De hecho, su postura en el sentido de que los clubes trabajen con firmeza en la erradicación de los violentos, no caló con la profundidad esperada en el resto del mundo del fútbol, a pesar de su clara ejemplaridad.

El entierro de su lucha, posiblemente, haya sido aquel discusrso en el que Presidenta disminuyó los hechos violentos de los barrabravas a la categoría de "pasión" o "mirada sesgada" que se tiene "cuando se es hincha".

La Presidenta ve "intencionalidad política" cuando se habla de lo que hacen los barrabravas. Ve que en las acusaciones contra su accionar y hay acusaciones contra ella y contra "la política", como lo dijo en el discurso que aquí reproducimos. Ve, también en las críticas a la violencia en las canchas, parte de esa "cadena nacional del miedo y el desánimo" con la que identifica a todos los planteos que cuestionan su accionar.

A partir de allí, aquellos planteos de Cantero se quedaron rebotando como un eco en una sala vacía.

¿Podemos condenar la violencia barrabrava y luchar para erradicarla, o también seremos considerados "enemigos del modelo" si lo hacemos?