Uno de los móviles policiales de la Comisaría Sexta de Allen en Cipolletti, Río Negro, no pudo cumplir con el objetivo de detener a un delincuente porque cuando iba persiguiéndolo se quedó sin nafta.
Este insólito percance hizo que el malviviente lograra escaparse luego de robarle a una mujer en la vía pública.
Los policías tuvieron que esperar en Irigoyen y Jujuy por refuerzos que les llevasen un bidón con combustible. Llegaron apenas tres litros, como para recorrer el camino hacia la dependencia policial.
Fuente:La Mañana Neuquén.