La mujer, joven, con vaqueros ajustados y con una camiseta muy escotada, entra en el drugstore a cara descubierta. Con total tranquilidad se sitúa detrás del mostrador y abre un cajón.
Cuando el empleado trata de hacerle frente, ella lo amenaza sin dudar con un cuchillo. Y después le obliga a abrir la caja registradora.
La mujer robó una pequeña cantidad de dinero en efectivo e intentó huir. El empleado le tiró algunas cosas desde detrás del mostrador, pero ella consiguió escapar y huyó en un coche que la esperaba afuera, publica Crónica.