La policía sospecha que el caso de la embarazada baleada en la localidad bonarense de Ciudad Evita no se trataría de un intento de robo sino de una venganza o ajuste de cuentas, según revelaron hoy fuentes de la investigación.En ese sentido, trascendió que la mira de los pesquisas está puesta en supuestos vínculos que mantendrían la víctima y su pareja con elementos relacionados con bandas de "piratas del asfalto".
Según se supo de fuentes policiales, tanto María Asunción Guarachi, de 34 años, la embarazada de cinco meses que perdió a su bebé y permanece internada en estado crítico, como su pareja, César Eduardo Romero, de 49 años, tienen antecedentes penales por distintos delitos.
Romero, revelaron las fuentes, estuvo detenido en la DDI de Morón en 2006 por robo, robo calificado y asociación ilícita.
Además, tiene abiertos expedientes bajo el cargo de "encubrimiento agavado". La mujer, por su parte, también estuvo detenida en la DDI de Morón en 2006 por robo, robo calificado y asociación ilícita.
En su caso, tiene abiertos expedientes por amenazas a terceros y atentados contra la autoridad. Las fuentes destacaron asimismo que el armamento utilizado durante el hecho ocurrido en Ciudad Evita es del tipo del utilizado habitualmente por las bandas de piratas del asfalto: pistolas 9 milímetros, revólver Magnun 45 y escopeta 12.70.
Fuente: NA.
La embarazada baleada podría ser por un ajuste de cuentas
María Asunción Guarachi, de 34 años, la embarazada de cinco meses que perdió a su bebé permanece internada en estado crítico. Su pareja, César Eduardo Romero, de 49 años, tienen antecedentes penales por distintos delitos.