La inseguridad lejos de bajar aumenta y la gente comienza a buscar alternativas para protegerse al menos en los barrios. Las rutinas familiares se modifican debido a esta situación, hay personas que duermen de día y de noche cuidan su propia casa.
En Buenos Aires el temor está en las llamadas entraderas que no parecen tener freno. Así fue como los vecinos de varios lugares del conourbano se unieron para organizarse y llevar adelante medidas que logren detener la inseguridad, algunas de esas medidas consisten en poner más luminarias o activar sirenas que permitan espantar al menos a los vecinos. Desde sistemas que encienden luminarias en las calles o que activan una sirena ante la presencia de gente sospechosa; la adquisición de botones antipánico, preparados para ser activados antes de ingresar los automóviles en los garajes, o hasta consejos para ser tenidos en cuenta antes de llegar a la casa son puestos en práctica en forma grupal o individual.
Según publicó La Nación, los vecinos se vieron en la necesidad de modificar la manera de ingresar a sus casas, "Cuando estás por llegar, das varias vueltas para observar que esté todo tranquilo", dijo una vecina de Villa Devoto. Este dispositivo ya se puso en marcha en el Bajo de San Isidro en donde las luces se encienten, suena una sirena si alguien activa el botón de pánico de su llavero.
Por el momento, fueron instalados tres en una cuadra como prueba piloto, en Rosales y Pedro de Mendoza. Se trata de una caja de aproximadamente 40 por 20 centímetros, que tiene dos reflectores y la alarma, que se activa con un pequeño control remoto o pulsador. Tiene un costo de 800 pesos.
"Si uno sale a pasear el perro o llega con su automóvil, puede activar el sistema cuando ve algo sospechoso. Cuando uno aprieta el pulsador de la iluminación, se encienden los seis reflectores instalados en la cuadra. Si uno piensa que se está ante algo muy grave, puede elegir la alternativa de la alarma, que se trata de una sirena que hace un ruido muy fuerte", sostuvo a LA NACION el secretario de la Asociación Vecinal de la Ribera, Rodrigo Seguin.
Si da resultados, se estima que el servicio será contratado por más vecinos del barrio.
Según el presidente de la agrupación, Horacio García, otras de las medidas que tomaron fue la confección del denominado Plan Alerta, que consiste en una lista con los teléfonos de todos los vecinos para estar comunicados en cualquier momento y ante cualquier eventualidad.