Muchos incendios, una misma causa

Aunque cambia el lugar y las personas, las crónicas de los incendios que se produjeron en las últimas semanas muestran realidades similares: casas precarias, sistemas ineficientes de calefacción y pequeños que se quedan solos, porque sus padres salen a trabajar.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

En Twitter @vgordillo2011

Los incendios que se produjeron en las últimas semanas tienen situaciones y personajes parecidos, como si fueran una misma historia en la que sólo cambia el lugar y el nombre de las personas que murieron. Esos datos comunes muestran una realidad que no aparece en las estadísticas: la mayoría se produce por un sistema de calefacción deficiente, en un barrio humilde y en una casa donde los niños están solos, porque sus padres deben salir a trabajar.

Los incendios son una muestra de una sucesión de problemas estructurales difíciles de resolver y que no aparecen en las mediciones de nadie. Muestran la realidad de las familias en situación de pobreza, que viven en una casa precaria, en muchos casos sin acceso a los servicios básicos. Y en el día a día resuelven la situación como pueden.

Los más vulnerables son los niños. A pesar de que muchos mendocinos repiten que los pobladores que viven en situación de pobreza no trabajan, las crónicas de los incendios muestras que los mayores estaban en sus empleos y que no tuvieron otra alternativa que dejar a los niños solos. Y ellos, no tienen idea del peligro, no tienen por qué tenerla.

En el incendio en una casa del barrio Tropero Sosa falleció una niña.

Los incendios son otra muestra de que la falta de distribución de la riqueza siempre acarrea las peores consecuencias para los más humildes. Porque cuando se vive en una casa con todos los servicios, con las medidas de seguridad adecuada; las posibilidades de que se produzca un incendio se reducen. Ahí sí podemos hablar de un accidente, los otros no lo son, se pueden prevenir.

Una investigación realizada por el Centro de Información de la UNCuyo (Cicunc) determinó que el 44 por ciento de la población mendocina no tiene acceso a la red de gas natural. Y según el Censo Nacional de Población y Vivienda este porcentaje abarca a 165.276 hogares.

El informe también destaca que el 38 por ciento de los habitantes está privado de cloacas, que a un 15 por ciento le falta agua potable y que un 8,5 por ciento no dispone de luz eléctrica. Y a estos se suman los cientos que no tienen vivienda.

Estas son las verdaderas causas de los incendios. Mientras esta realidad no cambie se seguirán escribiendo las mismas crónicas, sólo cambiará el lugar, los personajes y el nombre de las víctimas.