Denuncian una metodología de robo recurrente en bares del centro

El dueño de dos restaurantes, uno en calle Colón y otro en calle Arístides Villanueva se percató de la existencia de un grupo de personas que roban a los comensales y luego escapan sin que nadie se de cuenta. Al mediodía a un hombre le quitaron su computadora portátil y casi atrapan a los ladrones. Conocé aquí la modalidad delictiva en el Centro.

Clientes de los comercios del Centro, blanco de los ladrones. Foto: Cecilia Cannizzo/Mediamza.com
Clientes de los comercios del Centro, blanco de los ladrones. Foto: Cecilia Cannizzo/Mediamza.com

En Twitter @mazcurra

"Un hombre petiso que simulaba ser chileno ser acercó a la caja y comenzó a hablarme. Me hacía preguntas para distraerme e incluso llevaba un mapa de Mendoza. Tenía puesto saco, camisa y corbata, pero todo le quedaba grande. En eso veo a una pareja que ingresa, los reconocí inmediatamente como los que habían robado a una clienta en mi local de Arístides hace 20 días. Un hombre de más o menos 40 años con un portafolios y una mujer de la misma edad, con rulos y granos en la cara".

Esa fue la descripción de un comerciante dueño de dos locales de comidas en puntos estratégicos y muy recurridos del Centro, uno en calle Colón y otro en Arístides Villanueva, sobre lo que sucedió este mediodía cuando uno de sus clientes sufrió el robo de una notebook.

Esta pareja de cuarentones, bien vestidos, él con portafolio y ella con cartera, simulan ser clientes, elijen una mesa siempre al lado de potenciales víctimas y en cinco minutos, lo que puede demorar cualquier persona en elegir lo que va a comer, le roban a quienes tienen al lado.

La historia pertenece a un propietario que abrumado por lo que acababa de suceder, decidió alertar a quienes frecuentan este tipo de negocios, pero no quiso que se publique su identidad ni el nombre de sus comercios: "no quiero que la gente piense que en mis negocios son habituales los robos. Bajarían las ventas", se excusó.

"Cuando vi que la pareja se sentó empecé a dudar debido a que hace 20 días me parecía que ellos mismos le habían robado la billetera con 1500 pesos a una clienta en el local de Arístides. No estaba del todo seguro por eso no hice nada, pero cuando a los cinco minutos se pararon y se fueron decidí salir a la vereda y al verme comenzaron a correr y se subieron a un Corsa cinco puertas".

Tras esta situación confusa, el dueño del local habló con las personas que estaban sentadas al lado de los delincuentes y efectivamente habían logrado llevarse una computadora sin que nadie se percate. Aprovechan el descuido y que las víctimas están relajadas comiendo o hablando, para delinquir.

La policía tiene datos importantes desde las características de las personas sospechadas, como también del auto en el que escaparon, un Chevrolet Corsa cinco puerta patente DZM 077. La denuncia fue radicada en la Oficina Fiscal 1.