Ataron y torturaron a una jubilada para robarle la pensión

Una mujer de 74 años fue torturada a golpes por dos delincuentes que ingresaron a robar en su casa de la ciudad de Tandil. La mujer tuvo que caminar sola durante la noche para pedir ayuda porque los malvivientes le rompieron el teléfono.

Foto: La Voz de Tandil
Foto: La Voz de Tandil

Fuentes policiales y familiares de la víctima dijeron a Télam que el hecho, que se conoció hoy, ocurrió el lunes a las 20 en una casa situada en José Hernández 337 de esa ciudad, distante 354 kilómetros de la Capital Federal.

La víctima, Julia Antonia Talia, se encontraba en su cama cuando de repente “escuchó como una explosión y era que le habían roto la puerta de atrás”, por la que ingresaron dos delincuentes, contó Silvia Borri, sobrina de la mujer.

“Uno de los ladrones se subió arriba de ella y le gritaba ‘dame plata, plata, joyas, sabemos lo que cobrás, nos dijeron en el banco”, relató Borri.

La mujer precisó que los asaltantes también le pedían a su tía “clonazepam”, en referencia a los comprimidos del conocido ansiolítico.

Los delincuentes golpearon a Talia en la cara y a la altura de los riñones y mientras le decían que tenían una cuchilla, la llevaron arrastrando hasta el living y allí se apoderaron de 1.100 pesos de su pensión, un reloj, tres garrafas y un televisor de 14 pulgadas.

Luego, la ataron de pies y manos, le rompieron el teléfono para que no pudiera pedir ayuda, le pidieron la llave de la puerta de entrada y tras dejarla encerrada, escaparon.

“Ella logró arrastrarse hasta el baño y ahí pudo desatarse después de un rato. Entonces, salió por la puerta de atrás y vino caminando hasta mi casa, que está a seis cuadras. Llegó a las once menos cuarto de la noche con el frío que hacía”, dijo la sobrina.

Debido a la cantidad de golpes que presentaba su tía, la mujer la llevó de inmediato al hospital municipal Ramón Santamarina, donde quedó en observación hasta ayer, cuando le dieron el alta.

“Hay que ver cómo sigue, tenemos que estar atentos a que no orine sangre y tiene dolores debajo de las costillas”, aseguró Borri, y afirmó que “ya está decidido que ella no va a volver a su casa”.

Es que desde enero de 2010, Julia sufrió cinco robos en su vivienda, todos cometidos porque se encontraba sola, ya que en la propiedad no hay elementos de valor y sólo cobra el dinero de la pensión, aseguró Borri.

Pese a que la mujer no pudo aportar ningún dato de los asaltantes porque padece de cataratas en un ojo, efectivos de la seccional primera de Tandil realizaron ayer un allanamiento al lado de la vivienda de la mujer, aunque hasta esta tarde no había detenidos por el hecho.

“Antes en Tandil teníamos las puertas abiertas, sin llave, y los chicos jugaban tranquilos en la calle. Ahora, como en todos lados, los presos somos nosotros, que estamos tras las rejas, y los ladrones están libres en la calle”, subrayó la sobrina de la víctima.

Fuente: Crónica.