Carlos Alonso: el centro de congresos y exposiciones olvidado en el Valle de Uco

El soñado Centro de Congresos y Exposiciones Carlos Alonso, en Tunuyán, sigue esperando ser compartido en pleno por los vecinos de una de las localidades más importantes del Valle de Uco. A pesar de haber entusiasmado a más de uno, hoy la obra yace a la espera de que se finalicen sus instalaciones, para poder mostrar “con altura”, la cultura de uno de los valles más pródigos de Mendoza.

A principios de 2010 fue cuando el centro cultural fue bautizado con el nombre de Carlos Alonso.
A principios de 2010 fue cuando el centro cultural fue bautizado con el nombre de Carlos Alonso.

A fines de noviembre de 2005 se inauguró la sala del complejo para congresos y exposiciones, bautizada en 2010 como “Carlos Alonso” en homenaje al célebre y destacado artista tunuyanino.

Si bien dejó el pueblo de niño, su huella profunda quedó flotando entre la gente, que tuvo aquel día la oportunidad de homenajear en vida, y en casa a su hijo pródigo.

Entró sonriente y cansado después de colgar con el personal municipal sus enormes y pesadas obras de arte, su barba y canas denotaron el tiempo transcurrido dándole un halo de maestro griego. Repartió saludos y recibió en el brindis innumerables muestras de afecto y cariño del público presente. Estuvo realmente feliz, su actividad no fue en vano, reconocido en el mundo por su compromiso con la humanidad y la democracia plasmada en sus telas, “el gran Carlos” sentía que el círculo vital se cerró aquel año con la imposición de su nombre a una sala del lugar donde nació.

Su actividad sirvió para que un espacio físico contuviera las necesidades culturales de una comunidad que crece día a día. Por ello es que el personal municipal destacado se dedicó con esmero y sacrificios para llevar adelante la incipiente tarea de “alojar” el arte: de a poco, los tunuyaninos fueron descubriendo la importancia de tener una sala de exposiciones que refleje y muestre lo que saben hacer los lugareños, que además sirve para homenajes, egresos, brindis, reuniones, conferencias, charlas, prácticas de baile, capacitaciones, entre otras actividades.

Sin embargo, hoy el soñado espacio cultural espera ansioso que lo terminen, quiere salir de su estancamiento, pretende mostrar su cara rezagada, quiere dejar de ser una “estatua de hierros” para brindar mas y mejores servicios culturales, como el “cine” que no tiene hace tanto tiempo la ciudad enclavada en el valle de las altura, a la vera del río que orgulloso lleva su nombre.

El “Carlos Alonso” espera, no sabe por qué se detuvo su construcción, pero sí quiere que lo continúen para “servir” como su primer día. Ya dejó su semilla, ahora quiere dar sus frutos, para que los vecinos lo disfruten.

NOTA: En el día del periodista, Hernán Meza, un periodista de Tunuyán, quien se desempeña en el mismo Centro de Congresos y Exposiciones Carlos Alonso como responsable de prensa, visitó la redacción de MDZ y escribió la presente nota que contribuyó a la edición del día de la fecha en este diario digital.