Ciertas veces, la policía es eficiente y cumple su función, incluso cuando nadie denunció formalmente un incidente. Como esta mañana. Un colectivero del grupo 1, mientras realizaba su recorrido, se encontró casualmente cerca de las 9 con una patrulla de Infantería en la calle Roca, en Godoy Cruz y les comentó un incidente que sufrió un pasajero minutos antes.
Según el relato, tres sujetos se subieron al micro en el barrio Huarpes I y, tras mostrarle el arma al conductor, asaltaron a la única persona a bordo, que se encontraba sentada en los últimos asientos. Le sustrajeron un celular, sin que el chofer lo advirtiera. La víctima se acercó y le comentó lo sucedido, pero luego se bajó.
La patrulla se dirigió a la zona y en la entrada del barrio, en Moreno y Barcala, ubicó a un grupo de 8 personas: 7 hombres y una chica de 16 años. Los uniformados advirtieron que uno de ellos tiró un bulto a la acequia, que resultó ser un revólver Mágnum 357, mientras los demás empujaban un Peugeout 504.
Como las características físicas de los agresores, relatadas por el conductor, coincidían, fueron todos trasladados a la Oficina Fiscal 3. Allí, acusaron de tenencia ilegal de armas a Sergio Darío Robledo, de 23 años, pero no pudieron culparlo del asalto porque la víctima nunca se presentó a denunciar formalmente.
Asaltaron un colectivo pero, como nadie denunció, quedaron libres
Un colectivero denunció que tres sujetos se subieron a su micro y asaltaron con un arma a un pasajero. Más tarde, la policía detuvo a varias personas que coincidían con la descripción y portaban un revólver. Sin embargo, la víctima nunca denunció el hecho.