A Salta se le sigue moviendo el piso: volvió a temblar

Un sismo moderado de 5,8 puntos en la escala Ritcher sacudió esta madrugada una región de la provincia de Salta, según informó el Instituto de Geofísica estadounidense (USGS).

El sacudón se produjo a las 04:52 y fue bastante alto en la escala de medición, pero por su profundidad de 529 kilómetros fue casi imperceptible para la población, por lo que se estima que no habría daños estructurales ni humanos.
  
El epicentro del temblor fue localizado al este de la localidad de Salvador Mazza, punto limítrofe con Bolivia, y a 54 kilómetros al norte de la ciudad de Tartagal.
  
Se trata de una región poco poblada ubicada también a 129 kilómetros al sureste de la ciudad boliviana de Tarija y a 314 al oeste de la localidad paraguaya de Mariscal Estigarribia, según el USGS.
  
La entidad del sismo está medida según la escala Moment Magnitude (magnitud instantánea) usada por los científicos estadonidenses, que evalúa el área afectada y el total de energía liberada.
  
En tanto, a las 3:18 un movimiento telúrico también se sintió cerca de la localidad de Belén en el oeste de Catamarca, en cercanías con el límite con la provincia de Tucumán, aunque la intensidad de 4,5 grados y la profundidad de 129 kilómetros tampoco lo hizo perceptible.

Distinta fue la situación que este viernes se vivió en San Juan, cuando un sismo de 4.2 grados en la escala de Richter afectó la capital provincial, sin que se registraran víctimas.
  
Según informó el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), el temblor se produjo a las 15:19 con epicentro a 35 kilómetros en dirección suroeste de esa ciudad, en el extremo sur de la Sierra Alta de Zonda, y con una profundidad de 15 kilómetros.
  
Si bien no se reportaron víctimas, el sismo provocó gran temor entre los habitantes de la capital sanjuanina, ya que algunos testimonios compararon los instantes previos del temblor con un ruido similar al estruendo de las bombas utilizadas para la explotación de minas.

"Por suerte no hubo víctimas ni destrozos, pero el estruendo fue fuerte y muchos nos asustamos. Sentimos temblar toda la casa", relató Marcos Pardo a Noticias Argentinas.
  
"Todo está bien. Es más, hay gente que ni lo escuchó, porque al vivir en una sísmica hay personas que ya se acostumbraron a este tipo de cosas", agregó el joven de 23 años que vive en la capital sanjuanina.