La mujer que inmortalizó a Cobos y quiere pintar a Jaque

Margarita Ramero es una artista plástica oriunda de Rivadavia. Ella fue la encargada de realizar los retratados del ex vice presidente y de Juan Carlos Jaliff para que integren la colección de los gobernadores. Ahora espera poder ilustrar a Celso Jaque y Paco Pérez.

Margarita Ramero también es paisajista. Foto: Alf Ponce / MDZ
Margarita Ramero también es paisajista. Foto: Alf Ponce / MDZ

En Twitter: @GemaGallardo

Afable, sencilla, cordial, ingenua, espontánea, discreta y hasta un poco temerosa son cualidades que encuadran a la perfección para definir a la rivadaviense Margarita Ramero. ¿Quién es? Es la artista plástica que realizó los retratos de Julio Cobos y Juan Carlos Jaliff (se pueden ver en la entrada de la Legislatura) y quien quiere inmortalizar a Celso Jaque y a Paco Pérez.

Ramero es la primera mujer que realiza obras para la colección de cuadros de los gobernadores y vice y está a la espera de que se llame a licitación para retratar a Jaque y Cristian Racconto. La bella artista, a quien no se le notan sus 53 años, confiesa que le gustaría que la conozcan como la "pintora de los gobernadores".

"Estoy a poco andar de mis comienzos, he subido pocos escalones. Hace unos días leí una frase que decía que no había que esforzarse por ser conocido, sino en ser alguien que valga la pena conocer", le dice al equipo de MDZ Online mientras lo acompaña por algunas calles de la localidad de La Libertad, donde el otoño le da un toque mágico a la tarde. Detalle que no pasa desapercibido por Ramero: "También hago fotos pero la cámara se me rompió. He pasado el otoño sin ella", se lamenta.

Y sin duda, la rivadaviense tiene muchas virtudes que hacen que sea una persona que valga la pena conocer: Desde este simple lamento por no poder fotografiar esta estación del año, pasando por una infancia entre las viñas y un proyecto con decenas de niños para reciclar materiales que luego convierten en obras de arte.

"Soy la tercera de diez hermanos, vivíamos en una zona muy rural y mis padres eran de bajos recursos. Por ello, en esa época trabajábamos todos en la viña. La idea de mi mamá, por entonces, era que la mujer tenía que dedicarse a las cosas de la casa. Entonces, hice la primaria y a trabajar, trabajar y trabajar… Cuando necesitaba conseguir un empleo, me costaba por la falta de estudios. Así que me dediqué mucho a la casa, a mis hijos y a pintar", cuenta Margarita, quien estudió con profesores particulares y posteriormente hizo la Tecnicatura en Producción Artística y Artesanal, en la escuela Profesor Francisco Tolosa.

Matices de una siesta en abril, obra de Margarita Ramero.

"He transitado por donde la vida me lo permitió, expresando mi arte con lo que tenía a mi alcance: mi aldea y mi gente, en primer lugar. De allí surgieron mis series de paisajes y personajes. Esta temática me permitió especializarme en los retratos, lo que me permitió ser la primera mujer en retratar a un gobernador y a un vice. Esta tarea había sido encarada por hombres desde 1.910", detalla Ramero y agrega: "Primero, retraté a todos mis sobrinitos y les regalé a cada uno las pinturas... Un día vi una nota en un diario que trataba sobre un gobernador y un vice (Roberto Iglesias y Juan Gaviola) que no estaban de acuerdo con los retratos que les habían pintado. Yo miraba las fotos y no eran exactos... Lo que ocurre es que, a veces, los artistas se toman ciertas libertades de pintar a la persona de acuerdo a su ojo artístico y no está mal, pero en el caso de las pinturas para los gobernadores te piden cierta fisonomía y tenés que basarte en la foto que te entregan de ellos".

Margarita cobró 4.500 pesos por el óleo que hizo de Julio Cobos.

Mientras la caminata sigue por la vereda de la capilla Nuestra Señora de la Merced, la artista continúa con el relato: "Hace poco fui a preguntar si ya estaba abierto el concurso para el retrato de Jaque y me dijeron que aún no estaba la licitación. Así que estoy esperando".

Mirá el video y enterate por qué Margarita se presentó al concurso para retratar a Cobos y Jaliff:

Testigo de viajeros, obra de Ramero.

El primer contacto con el arte

"De chica, con tizas, pintaba sobre el portón de casa. Cada semana hacía un dibujo nuevo. En la escuela primaria me hacían dibujar los pizarrones alusivos a las fechas patrias", rememora Ramero y explica: "Me gusta mucho el trabajo de Sara Rosales, de Luis Scaiola y Alfredo Ceverino. Yo tomé clases particulares con Adelina Tarditti, a quien también admiro. Cuando era chica no tenía forma de acceder a información sobre el arte. No teníamos televisor, el primero lo compramos cuando yo tenía 13 años. En mi casa el material que había estaba relacionado a la religión. Entonces, conocía la Capilla Sixtina de Miguel Ángel y creía que era el único pintor en el mundo. Después me enteré que no", cuenta inocentemente y lanza una carcajada.

Margarita no sólo se dedica a los retratos sino que también es paisajista. Ha realizado una serie de pinturas sobre iglesias y escuelas de su departamento natal. "Si uno es receptivo y sensible encuentra a cada paso y a cada instante motivos de inspiración para transformar lo cotidiano en arte… Permite exaltar realidades que a primera vista no son percibidas, transformando lo común en especial", expresa y finaliza diciendo: "Si la vida me lo permite, saldré a recorrer el mundo con mi paleta y mi cámara. Si no, aquí no me faltará inspiración como hasta hoy".

 

Producción audiovisual: Danila Bragagnini, en Twitter @danibragagnini