Un eclipse anular solar ocurre cuando la Luna pasa directamente enfrente del Sol, pero el disco lunar no es lo suficientemente ancho como para cubrir toda la estrella. En su punto máximo, la Luna forma un hoyo negro en el centro del Sol. El Eclipse será visto alrededor del mundo; desde La China hasta el centro de los EEUU.
El eclipse comenzó a verse en el Pacífico y llegará a las costas de Estados Unidos, en el norte de California, Nevada, el sur de Utah, el norte de Arizona, Nuevo México y el noroeste de Texas.
En Japón, Taiwan y China se organizaron eventos especiales con recorridas en lanchas de recreo, aviones o lugares especiales para poder observar el fenómeno.
El camino de la anularidad es una banda de aproximadamente 300 kilómetros de ancho y miles de kilómetros de largo. Se extiende desde China y Japón, a lo largo del Oceano Pacífico, hasta el centro de América del Norte. En Estados Unidos, el Sol de la tarde se convertirá en un anillo luminoso en lugares como Medford, Oregon; Chico, California; Reno, Nevada; St. George, Utah; Albuquerque, Nuevo México, y Ludbbock, Texas.
Fuera de esta zona relativamente estrecha, el eclipse sera parcial. Observadores de casi todo el lado oeste del Mississippi verán un Sol con forma de media Luna mientras la Luna pasa por afuera del centro.
Este evento no debe ser confundido con un eclipse total. En un eclipse total, la Luna cubre toda la superficie del Sol, dando de este modo a los observadores una misteriosa penumbra en el camino del eclipse hacia la totalidad y revelando la corona fantasmal del Sol.
Los eclipses anulares tienen un encanto especial que les es propio. Durante un eclipse anular, los haces de luz se convierten en pequeños anillos de luz. El mejor lugar para apreciar esto es en el suelo soleado, debajo de un árbol lleno de hojas. Cientos de sombras circulares pueden verse allí.
Un evento señalado por los Mayas
El 20 de Mayo sera un día de grandes eventos cósmicos, ya que al mismo tiempo que el eclipse anular de Sol, se producirá una gran alineación cósmica de cuerpos celestes y al especial tránsito del planeta Venus.
Así fue la transmisión en vivio desde el Monte Fuji en Japón: