El observatorio se llena de observadores

Los lectores de MDZ Online se ponen las pilas y comentan las columnas de El Observatorio. La violencia es la cuestión y tiene quiénes la observen. ¡Bienvenidos los comentarios!

Estimada Elia Ana coincido plenamente con tu observación, porque si bien es cierto no me ha tocado padecer esa forma de maltrato, más de una vez intervine para ayudar a alguna persona mayor que, en muchos casos, está lejos de reconocer los nuevos códigos o giros que la gente joven maneja facilmente. Se suma a esto la forma displicente con que son tratadas todas las personas que tienen que hacer trámites de cualquier tipo. Estos mismos funcionarios, profesionales en muchos casos, bregan por sus derechos desconociendo los de los demás y lo que es peor, desconociendo sus obligaciones. Reenviaré tus artículos a mis contactos, para que empecemos a tomar conciencia de como se va perdiendo la calidad de vida en el trato cotidiano. Gracias.
Homero Pineda

EXCELENTE!!!!

Estimadas, toda la vida he intentado contagiar mi modo de tratar a las personas. Siempre he creído que las palabras evitan la guerra y que el buen trato lo merece desde el banquero al plomero. En el ámbito laboral he logrado muchos cambios positivos demostrando que con el buen trato se llega lejos.

Saludos

Silvana Descalzi

Estimadas señoras:

Vuelvo a escribirles para sugerirles que traten en vuestra columna un aspecto de nuestras vidas que considero agresivo y violento. Se trata del RUIDO que producen diariamente autos y motos con sus escapes modificados y que parece ser la "moda" del momento. Considero esto tan violento y olvidado de los controles pertinentes por el gobierno , que alguien debería ocuparse.

Salvando las distancias en otras ciudades del mundo la agresión acústica es un reflejo del bienestar (o malestar) de la sociedad.

Deberíamos poder escuchar el trino de los pájaros y las voz de nuestro interlocutor en forma placentera y no ser agredidos constantemente por esos terribles ruidos que alteran nuestro animo.

Cordialmente.

Jorge Dayer 

Antes no encontraba una dirección de mail para escribirles y terminé haciéndolo a la del diario, que, como suelen ser un tanto desaprensivos (al menos con mis comentarios, ya que suelen ser bastante ácidos por sus continuos descuidos) no tenía la esperanza de que les llegara a ustedes.

Aquella vez en que les escribí les mencionaba que suelo ir profundo y, antes que hacer una lista de las situaciones violentas, me interesa darles un punto de vista que, tal vez, les complemente el de vuestras notas. Si puedo aportarles algo, pues maravilloso.

Estimo, después de andar estudiando cómo actúan los principios del Universo, que nunca aparece una cara sin la otra.

A ver, voy a explicarme: Nos resulta más o menos obvio la presencia de dos polos en cada manifestación cotidiana. Algunos más obvios, otros más aviesos, pero están. Así el día y la noche, lo activo y lo pasivo, lo fuerte y lo débil, lo masculino y lo femenino, lo yin y lo yang. En fin, me eximo de aburrirlas con más ejemplos. Eso no reviste ningún problema. El mismo apareció cuando se lo atravesó agregándole a esas categorías polares, que una equivale a Dios o lo bueno y la otra al Diablo o lo malo. Ahí se arruinó la historia.

¿Y a dónde lleva esto?

Pues bien, la violencia es mala, se dice. Y desafortunadamente, es UNA CARA de la realidad, igual que lo son las otras caras ocultas de lo que uno/a cree bueno.

El tema es que desde aquella desafortunada división BUENO-MALO, procuramos enterrar, esconder, reprimir, destruir, todo aquello que se nos enseñó como malo y, a la vez, ensalzar, mostrar, desarrollar todo lo que creemos bueno.

Tengo unas preguntas: ¿Existiría el día sin la noche, la luz sin la oscuridad, el hombre sin la mujer, la cara de una moneda sin la ceca, la compra sin la venta, etc? ¡Claro que no! Entonces, apreciadas amigas, no se puede eliminar la violencia.

¿Estamos sonados?

De ninguna manera, lo que puedo hacer es ELEGIR conscientemente qué cara de la moneda muestro. ¿Alguna vez vieron algún maestro de artes marciales andar peleándose por la calle? No obviamente. Ellos tienen recursos de sobra para hacer un desparramo y sin embargo, ELIGEN mostrar la cara del VIGOR y no la de la VIOLENCIA, pues han INTEGRADO los dos polos.

Entonces aquí quería llegar.

Esta sociedad que privilegia el HACER Y TENER antes que el SER Y SABER, ha catalogado a la violencia como mala, pero hace todo por sostener tozuda y perversamente, la imposibilidad de expresar mi vigor creativo, luego, a la violencia hay que reprimirla, enterrarla, despreciarla... ¿Y ustedes han visto que haya desaparecido de la faz de la tierra? No obviamente. Pero lo más serio es que esta misma sociedad no permite el desarrollo del vigor, (Fíjense que partimos del mismo sufijo VI, que proviene del latin VIRIS, lo masculino como sinónimo de fuerza creativa)
No es posible entonces, para no abusar de su tiempo, hacer que la violencia se transforme (dije TRANSFORME no desaparezca) sin antes permitir la canalización del vigor creativo.
Evitá que te dé un abrazo y tarde o temprano te daré un empujón. Evitá que te haga una caricia y tarde o temprano te daré un puñetazo.

El análisis continua, pero espero que como introducción, les sea provechoso.

A su disposición

Angel Magistris