El proyecto Starlight, avalado por la Unesco y la Organización Mundial de Turismo, se creó en 2007 como un sistema de certificación para aquellos lugares que reúnen mejores condiciones para la contemplación del firmamento. Una Reserva Starlight es “un espacio en donde se establece un compromiso por la defensa de la calidad del cielo nocturno y de los diferentes valores asociados, ya sean culturales, científicos, astronómicos, paisajísticos o naturales”.
En la lista están Elqui Domos y la región de Antofagasta, ambos en el norte de Chile, y la reserva del lago Tekapo, en Nueva Zelanda. La iniciativa también contempla las Ventanas al Universo, lugares excepcionales para la observación astronómica, como Roque de los Muchachos en la isla canaria de La Palma (España); el observatorio AURA de Atacama, Chile; el Capella Observatory de Namibia, o el de Mauna Kea, en Hawai (EE UU).
En las noches claras de Cherry Springs, en Pensilvania (EE UU), dicen que se puede ver hasta el núcleo de nuestra Galaxia, la Vía Láctea.
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Fuente: El País, de Madrid.