Los biólogos en todo el mundo alertan que es muy usual que este pequeño dispositivo común acumule millones de microbios que representan una amenaza superior a la que se puede encontrar en un baño o en el picaporte del baño incluso.
El fenómeno se explica por la mala higiene personal, pero, más que nada, por una tendencia común a comer a la hora de trabajar.
Los restos de comida, por más minúsculos que sean, quedan rondando por las hendiduras del ratón y el teclado, predisponiendo a la proliferación de bacterias.
Los programadores suelen bromear entre sí sobre que no tienen que preocuparse por la alimentación durante un mes entero, debido a que tienen siempre comida de todo tipo sobre la mesa. No obstante, los científicos advierten: tal ‘picnic’ en el lugar de trabajo puede llevar al individuo a graves infecciones.
Así, una de las bacterias detectadas ha sido el staphylococcus aureus, que suele ubicarse en la piel y mucosas, y que es capaz de producir una amplia gama de enfermedades.
Fuente: RT