El mayor narco colombiano habría mandado a matar a Mojarro

El colombiano Jairo Mojarro Saldarriaga (39), asesinado el martes de cinco tiros por un sicario en Barrio Norte mientras usaba la identidad falsa de Carlos Brausin García, era un ex guerrillero de las FARC devenido en narco paramilitar.

El colombiano Jairo Mojarro Saldarriaga (39), asesinado el martes de cinco tiros por un sicario en Barrio Norte mientras usaba la identidad falsa de Carlos Brausin García, era un ex guerrillero de las FARC devenido en narco paramilitar ylideraba un ejército de 20 sicarios. Pero se metió con un pez más gordo que él: su jefe, Daniel El Loco Barrera Barrera, hoy considerado el capo número uno del tráfico de cocaína de Colombia, quien sigue libre y estaría operando desde Venezuela.

La principal hipótesis de los investigadores argentinos es que Barrera Barrera mandó seguir hasta Buenos Aires y ejecutar aquí a Saldarriaga, acusándolo de haber entregado a la policía un cargamento de 500 kilos de cocaína que había partido hacia México. Saldarriaga, quien había llegado a ser el jefe operativo militar y mandamás de sicarios de Barrera Barrera, cayó así en desgracia y su puesto operativo fue rápidamente ocupado por Carlos Angulo Salazar, alias Pollo.

Mojarro sabía que estaba sentenciado. Por eso se movía aquí con tres pasaportes y no pasaba más de tres días en un mismo hotel. Elegía en general alojamientos de Retiro y Recoleta, no demasiado lujosos, para no llamar la atención. En la camioneta Honda 4x4 que usaba –propiedad de un argentino con antecedentes por robo– la policía secuestró documentación, 9 celulares, 30 chips de celulares y equipaje suyo y de una mujer venezolana que había llegado al país el 6 de abril.

El 31 de mayo de 2011, Mojarro había logrado escapar de milagro a un atentado organizado por Barrera Barrera . Estaba en las gradas de una cancha de fútbol 5 en la localidad de Villavicencio (a unos 90 kilómetros de Bogotá) cuando un grupo de sicarios en dos motos y dos taxis abrió fuego contra él. Murieron seis personas, pero él logró escapar a Venezuela.

Con la identidad de Brausin García, Mojarro entró por primera vez a la Argentina en agosto del año pasado. Pero la policía colombiana sostiene que ya había venido a nuestro país al menos una vez: se le atribuye el crimen de dos narcos paramilitares colombianos en el estacionamiento del shopping Unicenter, el 24 de junio de 2008. Uno de los fusilados allí era Héctor Duque Cevallos (alias “Monoteto”), un antiguo aliado de Barrera Barrera que se había enfrentado con él y que, según versiones, habría “entregado” 470 kilos de cocaína que ese año la Bonaerense secuestró en Avellaneda.

Fuente: Clarín