Desde la galería de ingreso a Villa Victoria se puede ver el Cordón del Plata.
La piscina está construida con piedra pizarra negra para mantener el agua templada.
Mariano Rodríguez posa en el comerdor de la posada.
En las habitaciones se recrean los muebles y ropa de cama de la época.
Los baños de las habitaciones tienen grandes ventanales con vista a los jardines.
Una de las habitaciones que suelen ser alquiladas por novios para pasar la noche de boda.
El baño de la suite principal tiene tina con vista a la cordillera de los Andes.
Los muebles del living también son antiguos y conservados en perfecto estado.
La sala de reuniones posee una amplia colección de pinturas de artistas mendocinos. En la foto una obra de Sara Rosales.
El premio de oro que recibió la posada.