La educación, desde hace años, vienen siendo motivo de análisis, recibiendo aportes desde varios ámbitos, en la búsqueda de una escuela que prepare a los niños y adolescentes para un mundo en constante cambio y cada vez más hostil.
Por eso, Verónica Esteso, Natalia Bustos, Maximiliano Vargas (docentes) y Lucas Malaisi (psicólogo) presentaron en la Legislatura un proyecto de ley de inteligencia y educación emocional.
El proyecto prevé la incorporación en la currícula “la asignatura título Inteligencia y Educación Emocional como contenido obligatorio constituyente de una unidad pedagógica en todos los aspectos de la educación formal y no formal” (artículo 4), y busca “el estímulo de la observación de nuestros pensamientos para ver la capacidad de elegir aquellos que abren posibilidades fomentando emociones positivas para una mejor salud mental”.
MDZ Online entrevistó a Verónica Esteso y Maximiliano Vargas para conocer más sobre la propuesta, y si bien hay en el proyecto una escueta explicación sobre lo que es la inteligencia y la educación emocional, pedimos que ellos nos lo aclararan.
- Verónica Esteso: Es cómo educar las emociones a través del conocimiento que tenés de vos mismo para poder transmitirlo a los demás. Si vos no te conocés, hay muchas cosas que no vas a poder transmitir a las personas que te rodean, porque que vos te conozcas hace que tengas una habilidad social para comunicarte con el mundo, tener empatía, ponerte en lugar del otro, pero si vos no te explorás, es difícil que lo puedas hacer.
- Indudablemente, tiene relación con la psicología.
- V.E.: Por eso nosotros estamos trabajando con Lucas (Malaisi), que es quien hace el soporte teórico y es el que inició el proyecto en San Juan [un proyecto similar fue presentado en esa provincia], y nosotros como docentes lo presentamos acá, entonces hicimos un equipo y elaboramos el proyecto para que la educación emocional sea una asignatura transversal.
- ¿Cómo se transforma la inteligencia emocional en asignatura?
- V.E.: Buenos, vos lo podés trabajar cotidianamente sin decirle al chico que estás en una asignatura concreta, con simples actividades que podés realizar todos los días, como preguntarle cómo está hoy, o sea, preocuparte por la parte emocional del chico, no solamente que llegue y abramos el cuaderno y empecemos la clase, porque, si no, el niño va con un problema y está bloqueado, y por más que le enseñés no va a haber forma.
- O sea que no se trata de un espacio curricular específico.
- Maximiliano Vargas: Es una asignatura transversal que se puede adaptar a cualquier otra asignatura. Y si bien se puede trabajar particularmente con ella en sí, se puede ir adaptando a cualquier otra asignatura.
- Concretamente, ¿qué proponen? ¿Que sea transversal o que tenga su carga horaria?
- V.E.: La idea es que si se transforma en una asignatura, tiene que estar implementada por gente idónea para eso. Y la idea de que sea transversal es para que se pueda aplicar en cualquier momento.
- ¿Cuáles son los contenido de la inteligencia emocional?
- M.V.: Son técnicas más bien.
- ¿Tipo diagnóstico?
- V.E.: Sí, porque lo que vas a saber es en qué estado llega a la escuela el chico. En realidad, lo que vas a hacer con el niño es mejorarle la autoestima.
- ¿Cuál sería una actividad concreta?
- M.V.: Por ejemplo, hay una actividad sobre el abrazo que se hace con un animalito doméstico, una tortuga, un conejito, un perro, donde a través de la ternura que muestra ese animal, la ternura que se le transmite a los alumnos.
- V.E.: Otro ejemplo es que vos podés darles cuentos para que ellos piensen, o cuentos vivos, que no sea que vos les estás contando un cuento, sino que ellos lo elaboren a través de los sentimientos. También tenés el diario emocional, donde explican qué es para ellos la tristeza, la alegría, la ira, porque cuando ellos logren localizar lo que sienten, lo van a poder distribuir mejor y no canalizarlo de mala manera, porque a veces llorás y no sabés si llorás porque tenés bronca o porque estás enojado, y si no lo reconocés, lo centrás corporalmente, por eso hay tantas enfermedades que son psicosomáticas.
- Un niño llega a la escuela con diferentes problemáticas, una puede ser la de no poder canalizar los sentimientos, pero hay otras como el hambre o la violencia en la familia, ¿cómo entra todo eso en este proyecto?
- V.E.: Y eso es todo un trabajo que hay que hacer como docente, porque se supone que lo que el niño trae al grado es, en su mayoría, de la familia, porque la familia es el primer educador, después tenés al docente en la escuela, entonces, eso vos lo vas a saber a través del chico y de un diagnóstico que realizás con el padre, es todo un trabajo del docente, pero no cualquier docente lo puede hacer.
- A lo que voy es a en qué le ayuda al niño cuando están estos otros ruidos.
- V.E.: En realidad, le das herramientas para la vida, nada ni nadie te va a solucionar nada, lo que nosotros intentamos hacer es que tengan una mejor calidad de vida, los niños y nosotros, que estamos trabajando, porque a veces el docente va amargado por el sueldo por el problema en la casa, porque tiene que trabajar doble turno, a veces estás enojado y se los transmitís a los chicos.
- Ustedes proponen también trabajar con los docentes, pero a la vez dicen no todos los docentes están capacitados.
- M.V.: El proyecto habla de tres puntos específicos, que son el docente, el padre y el niño. Por un lado, lo que se quiere es trabajar con el docente, para que el pueda manejar sus propias emociones y así transmitir eso a sus alumnos, y a la vez para padres, que lo que se quiere es dar talleres para ayudarles a trabajar estas emociones a sus hijos, que esa es la parte más complicada, porque hay que hacer que el padre llegue a la escuela y reconozca ciertos temas que por ahí es difícil como persona reconocer, entonces, el tema hacia los docentes es capacitarlos emocionalmente para que puedan transmitir esos valores.
- V.E.: La inteligencia es educable y se puede transformar en un hábito.
- M.V.: No la podés medir como evaluación, pero se puede educar.
- ¿Qué pasa si el padre no quiere ir a la escuela?
- M.V.: Son casos especiales que se van a poder trabajar con el tiempo con la ley, por el momento hay que empezar con el niño.
- V.E.: Si el padre ve un cambio en el niño, el padre también va a cambiar.
- Pero esto no es osmótico, y menos en el caso de las clases más complicadas socio-económicamente, con falta de trabajo, violencia, familiares de los chicos que están en la cárcel.
- M.V.: Por lo menos, darle las herramientas al niño para que se sienta cómodo en la escuela.
- V.E.: Y la escuela últimamente es el mayor espacio de contención.
- M.V.: Pero los docentes no están preparados para esto.
- V.E.: A los docentes no los prepararon para eso. A la escuela el niño viene y te llora, te cuenta de lo que pasa en la casa y te pide a vos una respuesta, y de dónde las sacás, si a veces no las tenés para vos. Si vos no explorás tu pensamiento, cómo vas a poner en acción algo. Es imposible.
- Respecto del cuerpo de docentes, ¿capacitarían a todos?
- V.E.: A todos en general, se tiene que empezar desde los directivos, después docentes, padres y alumnos, es una cadena, y tenés que empezar desde arriba. Para eso vas a tener un grupo de gente que te va a capacitar.
- ¿Qué respuesta han tenido desde la DGE?
- En este momento se está tratando en comisiones educativas y nos está ayudando Sebastián Brizuela y Darío Lucero. Y estamos concertando una reunión con todos, DGE y la parte legislativa, para explicar esto, para que cuando s trate sepan de qué estamos hablando. También nos ha ayudado mucho Marina Guerra, que es la supervisora de la Sección 5.
Alejandro Frias, en Twitter @FriasAle