Un smartphone sumergido en el agua es la mayor pesadilla de los usuarios, dado que quitar las gotas del interior del aparato es una tarea difícil y, a menudo, termina con la rotura del dispositivo.
"Quítele la batería y póngalo a secar al sol". "Use un secador de cabello no muy fuerte". "Pase un algodón entre las teclas". Esas son algunas de las frases que suelen escucharse ante este accidente.
Pero el consejo más efectivo de todos, a juzgar por lo que Nokia compartió en su página web, es dejar el teléfono en arroz.
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