El accidente que se produjo en la Segunda Sección de Islas del Delta de San Fernando, en la zona del arroyo Cuatro Bocas y el Canal de la Serna, donde un yate chocó contra una canoa, provocó el fallecimiento de Lorena Rojas, dejó al borde de la muerte a su hija de dos años y no se cobró dos vidas más sólo por un milagro.
Una niña de cuatro años y otra chica de 15 se salvaron. Y la adolescente, llamada Vanina, relató lo que vivió arriba de la canoa que terminó literalmente partida al medio.
"Íbamos cruzando para el otro lado, de la nada vino el yate y nos pasó por arriba. Fue horrible…Yo me golpeé la cabeza pero no recuerdo cómo", dijo la joven en declaraciones televisivas.
Luego, Vanina describió una imagen terrible: "Cuando salí, vi que Tatiana (la nena de dos años) flotaba al lado mío; la agarré para que la cabeza no se le hundiera pero tenía los labios morados y estaba inconsciente; me tiraron un salvavidas y la puse arriba a ella par que se la llevaran, porque estaba mal".
Cerca estaba una canoa con una señora embarazada, entonces fui nadadazo y me subió. Me llevaron al hospital y no recuerdo nada más porque me golpeé la cabeza", amplió la adolescente, que mostró las heridas: "Me pusieron un punto (a la altura de la rodilla izquierda),porque se ve que me tocó una arteria. Y tengo lastimada la espalda".
Finalmente, Vanina denunció el comportamiento de la gente del yate: "No hicieron nada, se querían ir. No se hacían cargo porque decían que estábamos en el medio del río parados, y nada que ver. Los que nos fueron a ayudar lo acorralaron (al yate) para que no se vaya; por eso se tuvo que quedar".
Fuente: Infobae